La semana recién pasada anduve por el Fashion, en busca de Alejandra, que anda perdida, o Kristin que le tengo hartas ganas. Pero no estaba ninguna de las dos. Había hartas chicas y mucha familia Miranda.
Estaban bien activas las chicas y se me acercaron 3 a bailarme: una venezolana de buen ver; una chilena alta de nombre Samantha, bien simpática, que me anduvo tentando, y Catalina que al final me convenció de ir a la acción.
Esperemos un rato que se desocupara el lugar de marras, mientras me perreaba. Ingresamos y se quitó toda la ropa, mientras me bailaba, frotándose contra mi cuerpo. Después, procedió a bajarme los pantalones y me siguió bailando hasta que se tendió en la camilla, y me pidió que le hiciera un oral, mientras gemía mucho.
Casi me entra la maldad, pero de ahí enfundé y me hizo un oral profundo, muy suave, mientras me miraba a los ojos. Luego, la tendí y empecé a penetrarla, mientras volvía a gemir, para finalmente ponerla en 4, para agarrando su rico culo , ver finalmente la luz.+
No repetiré la tabla, sólo diré que su culo se encuentra más firme y que la atención que brinda sigue en un nivel alto, sin apuros.
Repetiré más adelante porque tengo varias pendientes...