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  1. Iván Cheuquelaf: ¿Realmente somos parte de la Nueva Constitución? ELLIBERO.CL Nos queda la duda de si la forma como se llevaron a cabo las instancias de participación permitiría afirmar... ¿Realmente somos parte de la Nueva Constitución? Nos queda la duda de si la forma como se llevaron a cabo las diversas instancias de participación permitiría afirmar que la ciudadanía ha “tomado parte” del borrador de la Nueva Constitución, pues pareciera ser justamente lo contrario. El origen de la palabra «participar» viene del latín participare (tomar parte en algo), compuesta a su vez de pars (parte) y el verbo capere (tomar, agarrar). En otras palabras, significa formar parte de algo. En este sentido, en democracia la palabra participación tiene un sentido esencial: ser parte de la comunidad política, “tomando parte” en las decisiones que fijan el rumbo de nuestro destino. Esa fue justamente la promesa de la Convención Constitucional, ya que el proceso no solo tendría un mecanismo de participación, sino que 11, sí, leyó bien, 11 mecanismos distintos de participación ciudadana o “popular”. Si bien es cierto, esa fue la promesa, a estas alturas debemos consensuar que se encuentra en estado fallido, pues parafraseando al reglamento de la Convención se suponía que la participación sería incidente y vinculante, nada más alejado de la realidad. Pareciera ser que hay un sector de nuestra sociedad que se contenta con establecer altos estándares en el papel y una baja calidad en la ejecución, no importándoles las consecuencias prácticas de esta disociación entre el decir y el hacer. Lo hemos visto con la poca claridad con que se han llevado a cabo los encuentros autoconvocados, pues según hemos visto, de los más de 300 encuentros realizados no queda claro de qué forma sirvieron de insumo para la deliberación, o siquiera si los convencionales habrán tenido la posibilidad de tenerlos a la vista para ilustrar sus intervenciones y propuestas. Otro tanto ha ocurrido con las audiencias públicas de las comisiones temáticas, que generaron gran inconformidad por los criterios que se utilizaron para seleccionar a los interesados en participar, dejando afuera a personas y organizaciones que tenían valiosos conocimientos e información para ilustrar el debate. Por otro lado, las jornadas nacionales de deliberación y los foros deliberativos nunca se llevaron a cabo. Lo anterior, sin considerar los graves incumplimientos de obligaciones internacionales al realizar una consulta a pueblos indígenas que se planteó sin perseguir su principal objetivo, que es tratar de llegar a un acuerdo con sus instituciones representativas, sino que, más bien, se trató de validar la opinión (sesgada) de los escaños reservados, como si el proceso se tratara de un contrato de adhesión en el que se tuviera que manifestar si coincidíamos o no con la forma de pensar de dichos convencionales. En este caso la audacia llegó a tanto que, incluso, se aprobaron por el pleno normas que podían afectar a pueblos indígenas, aun antes de terminar la consulta propiamente tal. Sin embargo, lo que estos últimos días ha causado más sorpresa, es el intento de torcer la realidad por parte de la mesa directiva de la Convención Constitucional, al consignar en un comunicado formal que el 91,5% de las propuestas de las iniciativas populares de normas habrían sido incorporadas en el borrador de la Nueva Constitución, cuando lo cierto es que según los datos disponibles, la mitad de dichas iniciativas fue rechazada en la discusión en general (primera etapa de deliberación) sin saberse, aún, cuantas de las restantes fueron rechazadas en la discusión en particular (segunda etapa de deliberación). En definitiva, nos queda la duda de si la forma como se llevaron a cabo las diversas instancias de participación permitiría afirmar que la ciudadanía ha “tomado parte” del borrador de la Nueva Constitución, pues pareciera ser justamente lo contrario, es decir, más bien habríamos sido marginados del proceso.
  2. Las explosivas cifras tras la «ola de violencia que admitió Boric ELLIBERO.CL En abril los robos con violencia se dispararon en 75%, los robos violentos a vehículos crecieron 154%, y las... Las explosivas cifras tras la «ola de violencia» que admitió el Presidente Boric El Mandatario le pidió al presidente de la UDI, Javier Macaya, un «acuerdo nacional en seguridad», pero pesa en su contra haber rechazado siete proyectos de la agenda de seguridad del gobierno anterior, y la prioridad que le dio su administración a la amnistía de los presos del estallido. En abril los robos con violencia se dispararon en 75%, los robos violentos a vehículos (portonazos, encerronas, asaltos) crecieron 154%, y las lesiones en 49%. La delincuencia junto a la inflación se han convertido en los «jinetes del apocalipsis» que asechan a los chilenos, y son el principal problema político y de gestión del Gobierno del Presidente Gabriel Boric, según todas las encuestas. Pulso Ciudadano ubicó a la inflación como el principal problema del país con el 42,9%, seguido de la delincuencia con 36,8%. Para Cadem la inseguridad es la principal razón de la inédita desaprobación de un Presidente en su primer mes de mandato. Estas percepciones se basan en hechos concretos. En la Macrozona Sur los delitos subieron 150% tras el retiro del Estado de Excepción que permitía la presencia de las Fuerzas Armadas en la zona roja del conflicto, situación que permitió bajar los hechos de violencia. Los hechos recientes Hace unos días quemaron más de 30 camiones en Los Alamos, Biobío, lugar donde estaban emplazados los infantes de la Armada durante el Estado de Excepción. Quienes viven en la zona señalan que cumplieron un gran trabajo en el lugar, pues con su presencia desaparecieron los controles carreteros ilegales que hacían los violentistas que operan en la región. Asimismo, la semana pasada asesinaron en Chillán Viejo al carabinero Breant Rivas, de 23 años y padre de un hijo de dos meses. Otro incidente de violencia se vivió en el barrio Meiggs durante la marcha del Día del Trabajo, cuando tres personas resultaron heridas a bala. A estos dos hechos se suma el asesinato de un locatario del Persa Biobío de un disparo en la cabeza. Otra alarma la prendió el fiscal regional de Tarapacá, Raúl Arancibia, quien dio un pronóstico poco alentador para la zona: «Yo creo que estamos a tiempo de reaccionar, debe hacerse algo, porque de otra manera esta va a ser una zona tan compleja como cualquiera otra zona fronteriza. Tenemos todos los elementos para transformarnos en una zona tan terrible como la frontera de México o la triple frontera de Paraguay». Presidente reconoce «ola de violencia» Hace algunas semanas el subsecretario de Prevención del Delito, Eduardo Vergara, había dicho que estábamos atravesando «el peor momento para la seguridad que ha vivido el país desde el retorno a la democracia«, y en los últimos días fue el propio Presidente Boric el que reconoció la gravedad de los hechos de violencia que estamos viendo: «Vamos a entregar lo mejor de nosotros para parar esta ola de violencia y no vamos a descansar hasta que tengamos paz y cohesión social (…). De verdad esto no va a ser fácil». Subsecretario de Prevención del delito: “Es el peor momento para la seguridad que ha vivido el país desde el retorno a la democracia” - La Tercera WWW.LATERCERA.COM Eduardo Vergara afirmó que “la situación es tan grave, que tenemos que entender que no es solo un... Junto a ello, el Mandatario anunció «la necesidad de que transversalmente todas las fuerzas políticas tengamos un acuerdo nacional en materia de seguridad. No podemos seguir permitiendo esta violencia, no podemos seguir permitiendo este descontrol de armas y de delincuentes”. El llamado lo hizo tras conversar con el senador y presidente de la UDI, Javier Macaya, a quien le pidió el apoyo de la oposición para este tema. El camino político para retomar el orden publico, sin embargo, es complejo, ya que el propio Boric junto a los ministros de la Segpres, Giorgio Jackson, y la vocera, Camila Vallejo, fueron férreos opositores a la agenda de seguridad del gobierno anterior en el Congreso. De hecho, rechazaron siete proyectos impulsados por la administracion del Presidente Piñera, como la ley antibarricadas, la ley de fuegos artificiales, la ley Juan Barrios, la ley que exige la renuncia al uso de la violencia en política, la ley de protección de infraestructura crítica y la ley de control de armas. Los 7 proyectos contra la violencia que Boric, Jackson y Vallejo rechazaron ELLIBERO.CL Entre las iniciativas se encuentra la ley antibarricadas, la ley de fuegos artificiales, la ley Juan Barrios, entre... Consultado por esta última iniciativa, Jackson dijo que rechazó la idea de legislarla como un acto de «protesta”. Explosivas cifras: Robos con violencia suben 75% Durante abril, los casos policiales reportados por Carabineros en el Sistema Táctico de Operaciones Policiales (STOP) han tenido un explosivo aumento en comparación con igual período de 2021. S.T.O.P. Sistema Táctico de Operación Policial STOP.CARABINEROS.CL Los robos violentos se dispararon en 75% (pasando de 4.040 en abril de 2021 a 7.051 el mes pasado); los robos violentos a vehículos (como portonazos, encerronas, asaltos) crecieron 154% (de 151 a 405); mientras las lesiones subieron 49% (de 3.734 a 5.572). En tanto, los homicidios crecieron 13% en apenas un mes, con 43 personas asesinadas; y las violaciones subieron 16%, con 184 casos. Ex subsecretaria Gómez: «Es difícil cuando los que hoy son autoridades no condenaron con fuerza la violencia» La ex subsecretaria de Prevención del Delito, María José Gómez, afirma que «son preocupantes las señales que han entregado las autoridades de Gobierno, ya que el diagnóstico está claro, y lo que se requiere es voluntad política para actuar, un plan de acción concreto, más allá de la agenda de continuidad». Gómez señala que el Ejecutivo se demoró dos meses en anunciar que impulsarán temas importantes, que llevan largo tiempo en el Congreso y que las actuales autoridades rechazaron cuando eran diputados. «Hoy tienen nuevas herramientas en la ley de control de armas que entró en vigencia (ADN balístico, mejorar la fiscalización incorporando a la PDI, técnicas investigativas de la ley de drogas) para actuar contra el principal flagelo que tenemos, que es el uso de armas de fuego. El deber del gobierno es implementar esa ley, que demoró 14 años en el Congreso, y que requiere que se redacte el reglamento, pero el Ejecutivo prefiere anunciar otro proyecto de ley de armas«, puntualiza la ex subsecretaria. María José Gómez agrega que a las autoridades «les está pesando su rechazo como diputados a la agenda de seguridad por razones ideológicas, y haber partido el gobierno dando urgencia legislativa a la amnistía a los delincuentes del estallido. En política las señales importan mucho, hay que ser coherente y consistente. Es difícil cuando los que hoy son autoridades no condenaron con fuerza la violencia, o tienen conductas incomprensibles como la del ministro Jackson que dice haber votado en contra la ley de control de armas, tan necesaria para el país, como “protesta”. Esos zigzagueos le quitan credibilidad al discurso”.
  3. Municipalidad de Santiago desmantela fiscalización del comercio ilegal ELLIBERO.CL Funcionarios municipales y concejales acusan la desarticulación de la Unidad de Control y Mitigación del Comercio... Municipalidad de Santiago desmantela unidad que fiscaliza el desatado comercio ambulante Funcionarios municipales y concejales acusan la desarticulación de la Unidad de Control y Mitigación del Comercio Ambulante y el Plan Comercio Justo. Mientras tanto se desconoce el número de nuevos permisos que han otorgado para los ambulantes, aunque la evidencia muestra que se han tomado las calles. Desde la Municipalidad niegan que se «haya dado alguna orden de no fiscalizar». Transitar por las calles de Santiago se ha vuelto más complejo. Las telas con mercadería sobre el pavimento mutaron hasta convertirse en toldos azules que ocupan gran parte de la vía peatonal. El comercio ambulante no solo se tomó el barrio Meiggs, en Estación Central, sino que se extendió, y proliferó, en la comuna que dirige Irací Hassler (PC). Recientemente la alcaldesa aseguró que están “avanzando en un ordenamiento democrático del territorio” para fiscalizar a los comerciantes que cuentan con permiso. El problema está, de acuerdo con los locatarios, en el comercio ilegal. Funcionarios municipales acusan, fuera de micrófono, que la actual administración desmanteló la unidad encargada de vigilar a los comerciantes informales. La Unidad de Control y Mitigación del Comercio Ambulante realizaba un trabajo conjunto con Carabineros para fiscalizar, decomisar y detener, en caso de ser necesario; pero “esa unidad ya no existe. Puede tener hoy día otro nombre, pero no tiene ni las mismas labores ni los mismos insumos”, denuncian los funcionarios. La unidad contaba con alrededor de 20 funcionarios que se encargaban de las labores de fiscalización y el trabajo conjunto con Carabineros; y de acuerdo con la denuncia, todos ellos fueron desvinculados de sus cargos al asumir la nueva administración. El concejal Juan Mena sostiene que la alcaldesa Hassler «el día uno que ingresa la hace desaparecer, la disuelve y es por eso que el comercio ambulante no tiene prácticamente fiscalización». Otros trabajadores aseguran que de nombre la unidad aún existe, sin embargo, hoy está reducida básicamente a la Subdirección de Inspección y Vía Pública. La Unidad de Control y Mitigación del Comercio Ambulante era parte del Departamento de Fiscalización de la municipalidad, actualmente dirigido por Bernardita Lorenzini. Ese mismo departamento tiene bajo su responsabilidad la Unidad Inspección -encargada de fiscalizar el comercio establecido y precarios con permiso-, la Unidad de Ruidos Molesto y la Unidad de Vía Pública. Esta última es la encargada de entregar los permisos a los diferentes puestos del sector. Sin apoyo policial Anteriormente la unidad tuvo el apoyo del Plan Comercio Justo que funcionó entre 2017 y 2019 en los paseos peatonales y el casco histórico. A través de la iniciativa, “existía una comunicación directa con la Subsecretaría de Prevención del Delito y con Carabineros”. Ese trabajo también incluyó, a través de la municipalidad, la incorporación de más de 80 agentes contratados por la Corporación de Desarrollo Municipal para “desalojar todos los paños que se iban instalando en el día en los paseos peatonales, con el apoyo de Carabineros”. Como parte de la iniciativa el exalcalde Felipe Alessandri le solicitó al exministro de Interior, Andrés Chadwick, el refuerzo policial en la comuna. Llegaron entonces 120 carabineros de la escuela de suboficiales a realizar su práctica y colaborar con la fiscalización en Santiago. “Quien tiene las atribuciones de fiscalización completa es Carabineros. La municipalidad no tiene atribuciones para fiscalizar por sí sola el comercio ilegal. Nosotros somos coadyuvantes de Carabineros. Para eso servía precisamente la Unidad de Control y Mitigación del Comercio Ambulante, que ya no existe”, sostiene un funcionario. El concejal Mena explica que precisamente la iniciativa «buscaba proteger al comercio establecido de los ilegales, porque el comercio establecido en la comuna de Santiago sustenta el 70% del presupuesto municipal. El pago de patentes contribuye a los ingresos con los que subsiste el municipio de Santiago». El Líbero consultó al municipio por la cantidad de nuevos permisos entregados para los vendedores ambulantes y por el destino de la Unidad de Control y Mitigación del Comercio Ambulante y la respuesta fue: «Negamos tajantemente que se haya cerrado la Dirección de Fiscalización y que se haya dado alguna orden de no fiscalizar». “Nebulosa” de permisos Las estrategias de fiscalización que dejaron de aplicarse buscaban regular los más de 3.500 permisos entregados por la exalcaldesa Carolina Tohá. Según reportó el exalcalde Alessandri, al final de su período habían bajado ese número hasta 2.800 permisos de venta en la vía pública. Actualmente, la alcaldesa Hassler no ha transparentado el número de permisos otorgados por su administración desde que asumió el 28 de junio de 2021, y existe tal hermetismo con respecto a ello, que El Líbero consultó en reiteradas ocasiones la cifra, sin obtener respuesta. La última vez que se informó sobre este número fue en octubre del año pasado, cuando a través de Twitter y en entrevistas televisivas, la jefa comunal precisó que solo había entregado seis permisos hasta ese momento. En Santiago existen diferentes tipos de permisos para los comerciantes. En el caso de la vía pública, están los permisos precarios, es decir, los entregados a quioscos, anaqueles, puestos en ferias libres y aquellos negocios peatonales que cuenten con estructura. En ese sentido, hasta hace un tiempo, todo lo que estaba en suelo pertenecía al comercio ilegal. Sin embargo, según notifican los funcionarios de Santiago, “con la falta de fiscalización que ha instruido esta administración, los comerciantes ilegales ya están empezando a llegar, incluso, con mobiliario”. Nula fiscalización en Santiago “Hoy día el número de permisos que están siendo usados en la vía pública no existe, es indeterminado. No es que se hayan entregado o no, sino que se ha instruido que no hay fiscalización en la vía pública”, apuntan los funcionarios municipales, que desmienten la respuesta entregada por la comuna. Y es que según precisan, cuando se requiere inspeccionar el comercio ilegal, éste no es revisado por la Dirección de Fiscalización. Esto porque la entidad, por ordenanza municipal, solamente puede vigilar los permisos otorgados por la municipalidad. La «nula fiscalización» por parte del municipio ha desencadenado otro tipo de problemas entre los comerciantes. Según precisan los funcionarios, han observado cómo incluso quienes tienen permisos otorgados han decidido ampliarse. “También venden ahora productos que no están autorizados, traen a más gente, contratan a gente para que no solamente vendan más, sino que también para cuidar el territorio y que no se lo invada un comerciante ilegal. Entonces, se convierte un poco en tierra de nadie”, sostienen. Mena subraya que al desmantelar las unidades que hacían el control del comercio ambulante, «esta administración lo que ha hecho es dar carta blanca a la no fiscalización del comercio ambulante». Feria Esperanza contra los coleros Los efectos de la escasa fiscalización los sufren principalmente los comerciantes que sí cuentan con permisos municipales. Es el caso de la Feria Esperanza ubicada en pleno Barrio Yungay entre las calles Esperanza y Avenida Portales, que se instala los domingos. La presidenta del sindicato de trabajadores independientes de la Feria Esperanza, Mónica Navarrete, acusa que en el sector se hizo entrega de más de 600 permisos a coleros -puestos que se ubican al final de los ya establecidos- y comerciantes ambulantes. «Estamos con un problema muy grande. La alcaldesa está autorizando permisos con giros iguales a los de la feria, donde somos 188 personas y ella tiene más de 600 colores», asegura. «Nosotros nos vimos sobrepasados totalmente por el comercio ilegal. Lo más lamentable es que fue amparado por el municipio de Santiago, se les puso baños para favorecer al sindicato de coleros. Se les dio una autorización para trabajar, les pasaron toldos y nos hemos visto muy perjudicados», sostiene Navarrete. La dirigente gremial detalla que el 1 de mayo sería el último día en que se posicionarían «los coleros», sin embargo, no han recibido respuestas del municipio para saber qué pasará con ellos. Navarrete sostiene que esta incertidumbre se debe a que la situación se ha ido extendiendo. «Ella les dio un decreto, supuestamente era por un día, después fue por dos días, un mes. Decían que el 1 de mayo se iban. Pero han ido alargando. Ha sido súper complicado lo que está pasando en el municipio», reclama.
  4. El tiempo le dió la razón a Axel Kaiser... Todos los hechos que el comentó en su momento, se cumplieron al pie de la letra. Que lamentable lo que está ocurriendo en Chile... Tengo mucha pena y rabia acumulada, nos estamos farreando nuestro país.
  5. El fantasma de la inflación que acecha a Chile del que todo el mundo habla PANAMPOST.COM El momento más crítico, sin embargo, fue durante el Gobierno de Salvador Allende (1970-1973), "cuando la... El fantasma de la inflación que acecha a Chile del que todo el mundo habla El momento más crítico, sin embargo, fue durante el Gobierno de Salvador Allende (1970-1973), "cuando la inflación alcanzó el 600%". Santiago de Chile, 7 may (EFE).- En el mercado, en el metro, en el ascensor… En Chile no se habla de otra cosa que no sea la inflación, un fenómeno muy habitual en la vecina Argentina del que los chilenos llevaban décadas librándose hasta que la pandemia y la guerra en Ucrania resucitaron fantasmas del pasado. A José González, dueño de un puesto en una feria ambulante en el capitalino barrio de Ñuñoa, los carteles con el precio de los zapallos italianos no le duran más de tres o cuatro días porque no paran de aumentar y tiene que irlos cambiando. «Han subido el doble de lo que valían hace unos meses. La gente compra menos y los comerciantes perdemos demasiado producto», aseguró a Efe el comerciante, quien también está «asustado» con la palta (aguacate), imprescindible en la dieta chilena. Un fenómeno transversal Hasta hace poco, Chile se sentía a salvo de las inflaciones de dos dígitos de otros países latinoamericanos, pero lleva varios meses sumido en una espiral sin parangón desde los años 90, con un Índice de Precios al Consumidor (IPC) que cerró en 2021 en el 7,1%, su cifra más alta en 14 años. La inflación en Chile llegó al nivel más alto en casi 30 años WWW.INFOBAE.COM Economistas expertos en la materia adelantaron que se vienen nuevas alzas en el Banco Central para... El IPC registró en abril un alza intermensual del 1,4% y del 10,5% en doce meses, su mayor nivel desde 1994. Los alimentos y los combustibles son los productos que más han subido, algo que afecta de manera «transversal» a todas las clases sociales, lo que implica un mayor impacto social y emocional, especialmente entre los más vulnerables, explicó a Efe Aldo Maradiaga, de la Universidad Diego Portales. «La inflación es un fenómeno relativamente nuevo para mucha gente. Los niveles de precios se han mantenido estables en los últimos años aunque lo que estamos viendo en Chile es muy parecido a lo que está ocurriendo en Estados Unidos y Europa», añadió Maradiaga. Según Pablo Peña, de la Universidad Estatal de O’Higgins, el problema de la inflación es «la incertidumbre que genera en los distintos actores económicos, que no saben cuánto van a seguir subiendo los precios y les cuesta mucho tomar decisiones de compra» «Una inflación de un 2% no se siente, pero una del 10% se nota mucho en el presupuesto de los hogares», alertó a Efe. Los expertos señalan que este pico se debe principalmente a causas externas, como las fallas en las cadenas de suministro provocadas por la pandemia y la subida del los combustibles por la invasión rusa a Ucrania. Pero también apuntan a algunos factores internos que dispararon el consumo en 2021 y «sobrecalentaron» la economía hasta el punto de que el PIB creció un 11,7% -su mayor expansión en cuatro décadas-, como las ayudas estatales y los retiros de los fondos de pensiones. De Allende a la gran recesión Para frenar la subida de precios, el Banco Central aceleró en los últimos meses el retiro del estímulo monetario que implantó en los peores momentos de la pandemia, subiendo los tipos de interés del mínimo histórico del 0,5% a un 8,25%. El Gobierno del progresista Gabriel Boric también ha puesto en marcha una serie de medidas para contener el precio de los combustibles y compensar a los hogares más vulnerables por la subida de la canasta básica. Pese a no ser un fenómeno habitual de los últimos tiempos, la inflación no es nueva en Chile. Peña indicó que el primer episodio se dio «después de la Guerra del Pacífico (1879-1884) cuando el Gobierno se endeudó para financiar el conflicto» y que no fue «hasta finales del Gobierno de Patricio Aylwin (1990-1994) y principios de Eduardo Frei Ruiz-Tagle (1994-2000) que se convirtió en un fenómeno controlable». «Hacia finales de los 2000 hubo un momento muy específico que coincidió con la Gran Recesión, pero fue un pico de un año y luego volvió a su nivel estable de los 90», agregó Maradiaga. El momento más crítico, sin embargo, fue durante el Gobierno de Salvador Allende (1970-1973), «cuando la inflación alcanzó el 600% y fue uno de los motivos que propiciaron el golpe de Estado», señaló a Efe Joseph Ramos, de la Universidad de Chile. Los expertos advierten que el malestar social que genera la inflación se explica principalmente porque los sueldos no crecen a la misma velocidad: el Índice Nominal de Remuneraciones en Chile disminuyó en marzo un 1,8%. Como recordó a Efe Héctor Espinoza, otro cliente de la feria de Ñuñoa, «los precios suben por el ascensor y los sueldos por la escalera».
  6. El chavismo: ¿Fuerza política o ente criminal? PANAMPOST.COM No es posible considerar al chavismo como una fuerza política sino como un ente criminal que actúa, con... El chavismo: ¿Fuerza política o ente criminal? Partidos de la oposición venezolana consideran que el chavismo es democrático y por lo tanto es necesario gobernar con ellos en un proceso de transición luego de la salida de Nicolás Maduro. Sin embargo, desde la lógica chavista, la revolución es la única que debe tener el poder y más nadie puede tener el atrevimiento de hacerlo En una reciente entrevista a Infobae, la jefa del Comando Sur de los EE. UU., Laura Richardson, dijo que “la participación en el narcotráfico recorre todos los escalafones del régimen de Maduro.” Además agregó que “la corrupción es endémica en Venezuela, y el régimen participa activamente en el narcotráfico y da cobijo a grupos terroristas regionales como el ELN y las ‘disidencias’ de las FARC.” Laura Richardson, jefa del Comando Sur: “La participación en el narco recorre todos los escalafones del régimen de Maduro” WWW.INFOBAE.COM La general de cuatro estrellas de los Estados Unidos advirtió que el régimen de Caracas tiene vínculos... Sin embargo, partidos de la oposición venezolana consideran que el chavismo es democrático y por lo tanto es necesario gobernar con ellos en un proceso de transición luego de la salida de Nicolás Maduro. En otras palabras, partidos opositores consideran que el chavismo es una fuerza política. ¿Podemos considerar esta afirmación una realidad? Reflexionemos sobre este planteamiento. En teoría, Venezuela es una República con instituciones que conforman un sistema político en el que los venezolanos, a través de su consentimiento, influyen en el devenir del Estado. Para esto, existen unas reglas que todos aceptan y que mantienen un nivel de civilización tal en el que no es concebible la violencia para conseguir objetivos políticos. Insisto: en teoría. Sin embargo, si consideramos la actuación del chavismo desde que llegó al poder, podemos encontrar testimonios de víctimas de persecución política, torturados, familiares de disidentes y políticos asesinados de manera selectiva, militares y civiles en prisión por opinar en contra del régimen, exiliados, desterrados, refugiados, medios de comunicación cerrados, corrupción y el sistemático uso de la violencia con fines políticos. A pesar de que es posible probar todos estos hechos, el chavismo se considera democrático. La realidad es incontestable. Hoy Venezuela está muy lejos de ser lo que en teoría debería ser: una República. Y esto es gracias al chavismo y esos actores de la oposición. Desde el PSUV y la MUD no hay pluralidad, alternancia en el poder ni elecciones internas libres. ¿Acaso no es lógico pensar que si no quieren democracia a lo interno de sus partidos no van a querer tampoco democracia para el país? Debemos tener en cuenta que los partidos políticos son organizaciones para viabilizar las aspiraciones de los ciudadanos de manera civilizada. Si el PSUV no es un instrumento político al servicio de los nacionales sino que conspira en contra de los venezolanos, privilegiando intereses extranjeros, ¿no es esto suficiente para determinar que esta organización va en contra de las leyes? Y si violan las leyes, ¿no los hace a ellos criminales? Chantal Mouffe en Entorno a lo Político (2009) dice: http://ffyl1.uncu.edu.ar/IMG/pdf/en_torno_a_lo_politico_chantal_mouffe.pdf (…) “lo político” es la dimensión de antagonismo que considero constitutiva de las sociedades humanas, mientras que entiendo “la política” como el conjunto de prácticas e instituciones a través de las cuales se crea determinado orden, organizando la coexistencia humana en el contexto de conflictividad derivada de lo político. Si vemos al chavismo a través de los lentes de la profesora Mouffe, considerada de una corriente de pensamiento postmarxista, es muy difícil poder catalogarles como una fuerza política que hace parte de un sistema, ya que el PSUV no funciona como un ente constitutivo de la sociedad humana venezolana sino de una organización transnacional que se propone, más bien, descomponerla, desagregarla. Es por ello, que en lo político no representa un ente antagonista sino que el chavismo es más bien protagonista de una estructura propia que sólo la sostiene por la fuerza y por redes de complicidad de cultura delincuencial que no permite la pluralidad. La lógica chavista es que la revolución es la única que debe tener el poder y más nadie puede tener el atrevimiento de hacerlo. Para garantizar que esto sea así, han creado instituciones que organizan sus prácticas basadas en el sometimiento forzoso y la opresión por el uso consciente de la violencia. Por lo tanto, no es posible considerar al chavismo como una fuerza política sino como un ente criminal que actúa, con alevosía, en contra de la ley.
  7. Condenable: talibanes obligan a las mujeres a usar de nuevo la burka en Afganistán PANAMPOST.COM Los talibanes decretaron este sábado el uso obligatorio del burka en lugares públicos para todas las mujeres y... Condenable: talibanes obligan a las mujeres a usar de nuevo la burka en Afganistán Pese a que los fundamentalistas prometieron respetar los derechos de las afganas para poder obtener reconocimiento internacional, la realidad que viven las mujeres en ese país se asemeja cada vez más a la época del primer régimen talibán de 1996 y 2001, cuando fueron recluidas en sus hogares, sin posibilidad de estudiar o trabajar. Kabul, 7 may (EFE).- Los talibanes decretaron este sábado el uso obligatorio del burka en lugares públicos para todas las mujeres y niñas en Afganistán, una medida que se suma a la larga lista de restricciones contra las afganas desde que los fundamentalistas tomaron el control del país a mediados de agosto. «A pesar de que el 99% de las mujeres afganas ya usan hijab, el resto también debería usarlo y no hay excusa para ellas», informó el todopoderoso Ministerio de Propagación de la Virtud y Prevención del Vicio en una orden pública. El documento especifica que con hijab se refieren a todas aquellas prendas que cubran todo el cuerpo, y que en este caso «el burka es la mejor versión de ello». Los talibanes obligarán a mujeres afganas a usar velo islámico - BBC News Mundo WWW.BBC.COM Cualquier mujer que se niegue a cumplir el nuevo decreto de los talibanes que las obliga a llevar... La nueva orden establece que las mujeres «que trabajan con el Emirato Islámico (como se autodenominan los talibanes) en departamentos relevantes y no usen hijab, serán despedidas de sus trabajos», al igual que «si la hija o esposa de un trabajador/funcionario del gobierno no usa hiyab» también será suspendido. En caso de que las afganas no acaten esta norma, las fuerzas de seguridad primeramente acudirán a informar al tutor o miembro masculino del hogar, y si siguen sin cumplirla, este será llamado a declarar, podrá «ser detenido por tres días» y «entregado a los tribunales para recibir su castigo» como última instancia, advierte el comunicado. La activista social afgana Yalda Parwani señaló a Efe que esta imposición hacia las mujeres por parte de los fundamentalistas es una forma de «convencer a sus combatientes de que están haciendo un gobierno islámico en Afganistán como se les prometió durante la guerra de los últimos 20 años». «El hijab es nuestra felicidad y orgullo como mujeres musulmanas, pero el gobierno talibán simplemente nos impone que usemos su código de vestimenta específico para nosotras», zanjó. Desde la llegada al poder de los talibanes a mediados de agosto, las mujeres han visto cómo sus derechos se reducían con restricciones como la prohibición a las adolescentes de asistir a las escuelas, la segregación por sexos en lugares públicos o el veto a viajar sin velo y acompañadas de un familiar masculino en trayectos largos. Pese a que los fundamentalistas prometieron respetar los derechos de las afganas para poder obtener reconocimiento internacional, la realidad que viven las mujeres en ese país se asemeja cada vez más a la época del primer régimen talibán de 1996 y 2001, cuando fueron recluidas en sus hogares, sin posibilidad de estudiar o trabajar. Detrás de muchas de estas regulaciones contra las mujeres se encuentra el todopoderoso Ministerio de Promoción de la Virtud y la Prevención del Vicio, una institución que entró en vigor durante el primer régimen talibán y se extinguió con la invasión estadounidense, quedando en un mal recuerdo para los afganos durante los siguientes 20 años. Con la vuelta al poder de los talibanes el pasado 15 de agosto, la institución regresó, instalándose, precisamente, en el ahora extinto Ministerio de la Mujer.
  8. El daño está hecho - El Líbero ELLIBERO.CL El Presidente Boric ha echado marcha atrás en muchas de las posiciones que le permitieron escalar al poder. En... El daño está hecho El Presidente Boric ha echado marcha atrás en muchas de las posiciones que le permitieron escalar al poder. En buena hora, pero el daño está hecho y es irreversible. Alea iacta est. “La suerte está echada” es la frase que se le atribuye a Julio César luego de entrar con sus legiones armadas a Roma, cruzando el Rubicón. No había vuelta atrás si cometía esa ilegalidad que le estaba prohibida a los generales. Era un punto sin retorno. Eso es lo que ha ocurrido con el Presidente Boric. Ha echado marcha atrás en muchas de las posiciones que le permitieron escalar al poder. En buena hora, pero el daño está hecho y es irreversible. Revisemos solo la última semana. Cambió sus posturas respecto al rol de las AFP, la condonación del CAE, llevar las FF. AA. a la Macrozona Sur para controlar la violencia y hacer más estricto el control de armas, el narcotráfico y el crimen organizado. Respecto a las AFP, ahora acepta que puedan continuar administrando las actuales cuentas individuales de los trabajadores e incluso aceptó tramitar una reforma constitucional que establece la inexpropiabilidad de los fondos. Nada más lejos del “no + AFP”, con el cual aplanó calles por años y los intentos de acabar con el sistema, apoyando los 4 proyectos de retiro del 10% (más allá de la ayuda social). Ahora dijo haber aprendido que provoca inflación esa liquidez, pero el daño está hecho. La escalada de precios ya está haciendo sufrir a los chilenos, sobre todo a los más vulnerables, y el alza del salario mínimo a 400 mil nominales transformará los $50 mil adicionales en unos pocos pesos no más a fines de año. Gabriel Boric se auto impuso como “criterio de éxito o fracaso de nuestro gobierno” sacar adelante la reforma previsional. Ahora se muestra abierto a negociar para llegar a acuerdos, cuando antes dio un portazo a la iniciativa emprendida por el gobierno anterior. El daño de haber continuado arrastrando las bajas pensiones y de agravarlo con los retiros es irreversible. En buena hora también el Mandatario retrocedió con la “condonación universal del CAE”, que prometió como un “deber moral” para terminar con una “política fracasada”. Enfrentado ahora a la cruel realidad de la escasez, se da cuenta que toda su reforma tributaria de 4 puntos del PIB es más o menos equivalente a este perdonazo del crédito de los deudores del CAE, Corfo y Fondo Solidario, que suman US$12 mil millones. Esta semana anunció que será gradual y comenzando por quienes estén al día, generando incentivos para continuar su pago. “Si uno hiciera lo contrario, todos dejarían de pagar”. Pero lo cierto es que hasta ayer él hizo todo lo posible para que las 752 mil personas que están en etapa de pago del CAE dejaran de pagar. De hecho, la morosidad el año pasado superó por primera vez el 40%. Como opositor, convirtió una buena política pública, que permitió a centenas de miles acceder a la educación superior, en una demanda generacional. El daño está hecho, porque ayudó a desprestigiar y desahuciar una política que puede continuar mejorándose, como lo hizo Piñera I (fijó tasa del 2% y pago máximo del 10% del ingreso), y aliviar a los que están en mora que se concentran mayoritariamente en los desertores. Qué hablar de la necesidad de contar con las FF. AA. para atajar en algo la violencia en la Macrozona Sur. Boric votó sistemáticamente en contra de reanudar el estado de excepción, medida extraordinaria a la que tuvo que recurrir el ex Presidente Piñera, luego que la oposición le bloqueara todas las iniciativas para mejorar la seguridad en la zona. Entre ellas, el actual Presidente votó en contra de tipificar el delito de robo de madera, aumentar las penas por atentados incendiarios o usar las FF. AA. para el resguardo de infraestructura crítica. Presionado por los camioneros forestales que cortan las carreteras como protesta ante los atentados, el Ejecutivo recurre ahora a todo tipo de artilugios, como una reforma constitucional, para volver a contar con la ayuda de los uniformados, proponiendo un “estado intermedio” que no signifique reanudar el estado de excepción al que se opuso. El daño colateral de asimilar él y sus ministros (entonces diputados) la intervención de las FF. AA. a más violencia, funciones represivas inaceptables, abusos de poder, etc., está a la vista. La destrucción y el desgobierno ha cundido y sólo este año suman 9 las personas asesinadas víctima de la violencia en esas regiones. Imposible cerrar esta columna sin dedicar una frase a la prioridad que ha dado el Presidente al control de armas, luego de los tiroteos en Meiggs el domingo y el homicidio de un carabinero en Chillán Viejo. Pero él se negó a legislar la idea que mejoraba el control de armas en 2017. Ahora, sin embargo, pide a la oposición “la necesidad de que transversalmente todas las fuerzas políticas tengamos un acuerdo nacional contra la violencia”, señaló en Punta Arenas. El efecto devastador de su posición ambigua frente al uso ilegítimo de la fuerza es, sin embargo, definitivo. Del que hemos visto en las ciudades (y que él propone indultar atribuyéndole un carácter político) y del que asola en el sur, que él no considera terrorista, sino que un “conflicto entre el Estado de Chile y el pueblo nación mapuche”. Alea iacta est!
  9. Los contactos ilimitados son tan falsos como el anal según el tamaño.
  10. La izquierda violenta: Chile como laboratorio - El Líbero ELLIBERO.CL El aumento de la violencia que se registra en Chile se debe a una revolución de arriba hacia abajo... La izquierda violenta: Chile como laboratorio No hay que engañarse. El aumento de la violencia que se registra en Chile se debe a una revolución de arriba hacia abajo, como lo son todas las revoluciones en las políticas públicas. Los violentos hechos durante la celebración del Día del Trabajo en la calle Meiggs, la muerte del comerciante en pleno centro de Concepción o el intento de agresión al Presidente Boric han puesto en la palestra el problema de la violencia política y delictual que vive Chile. No debiera llamar la atención. Hace ya tiempo que nadie desconoce la relación directa entre parte de la izquierda política e institucional y el terrorismo, la corrupción, el activismo urbano y la violencia separatista. Es manifiesto que son algunos representantes políticos de estas corrientes los que abogan por la impunidad de los perpetradores del miedo bajo la anuencia del resto del espectro político. Son los terroristas asesinos del pasado los homenajeados y reivindicados hoy. Son los delincuentes separatistas los defendidos por las ONG y algunos funcionarios de izquierda. Los terroristas de la Araucanía, los encapuchados de Plaza Italia o los narcos del Gran Santiago tienen a sus defensores más explícitos en notorios candidatos de izquierda. Esta violencia política y delictual está relacionada con reclamos antisistema y por fuera de la legalidad que la izquierda es tan hábil en justificar, cuando no en glorificar. La capacidad que tiene para detectar y canalizar micro conflictos, resistencias y tensiones que le son instrumentales le permite utilizar pulsiones y sentimientos adaptativamente según la necesidad coyuntural. Pueden ser sumisos o rebeldes frente a una misma medida según sean sus intereses. Pueden hacer estallar la calle por un caso policial si les conviene, o enterrar mil casos similares si les son adversos. Diagnosticar el humor social, plebiscitar la ira, echar bencina al fuego si conviene, distraer en caso contrario. Se suma a esto una gran capacidad de moldear las viejas agendas para que cuadren en las nuevas. El anticapitalismo dejó de ser un reclamo de clases para ser un reclamo ecologista o feminista, por ejemplo. Claro ejemplo es el estallido del 18-O, pero también es el arco de manifestaciones estudiantiles, ecologistas, feministas o indigenistas que sugestivamente se concatenan, además, en los distintos países. Y la virulencia de estas acciones se incrementa en paralelo con la inacción de las fuerzas de seguridad y de la justicia. Jugando este juego, en apenas dos años, la supuestamente invertebrada izquierda chilena generó un estallido terrorista descomunal que fue seguido de repercusiones clonadas a lo largo del país, protagonizadas por algún sucedáneo del ideario progresista: el sur se tiñó de indigenismo separatista, las diversas capas de movimientos LGTBIQ+ generaron sus propios eventos, así como el feminismo y los movimientos estudiantiles. A la quema de decenas de estaciones de metro siguieron incendios en iglesias, comercios y bosques. Con estas acciones forzaron un plebiscito constitucional y están pariendo una nueva Carta Magna que, para empezar suavecito, incluye privilegios identitarios y prejuicios raciales e ideológicos, y que hace palidecer de envidia a las izquierdas del hemisferio Norte. Ni en sus mejores sueños lograrían tal hazaña. La situación que vive Chile recuerda la época de Allende. Las justificaciones y la exaltación que con Frei Montalva se había hecho del uso de la violencia política y delictual hicieron imposible, una vez Allende en el poder, contener a los sectores más violentos. Y la amnistía por él firmada para favorecer a miristas y a miembros de la Vanguardia Organizada del Pueblo, o VOP, lo complicará tremendamente, derivando en el asesinato del ex minsitro Pérez Zujovic. Lo dicho: en sesión especial del Senado la ministra del Interior y Seguridad Pública hace pocos días explicaba que “los índices de pobreza, desigualdad e ineficiencia son catalizadores de violencia” que justificarían el estado de delincuencia en que vive el país. Claro que después de los sucesos de esta semana la funcionaria debió retroceder y presentar una agenda, que tiene de ineficaz lo que tiene de apresurada. La idea de que “las injusticias y las inequidades” explican el crimen se remonta a más de dos siglos. Está presente en el libro de William Godwin de 1793, Investigación sobre la justicia política en Inglaterra, e incluso antes, en varios escritores franceses. Sin embargo, aunque tales nociones existieron durante siglos, no se convirtieron en las dominantes en la política hasta la segunda mitad del siglo XX, más específicamente, la década de 1960 en los Estados Unidos. Y aún hoy la izquierda se siente cómoda hablando de “injusticias y desigualdades” sin notas, y ciertamente sin confrontar las montañas de evidencia en sentido contrario que se han acumulado en las décadas posteriores. Toda sociedad tiene órdenes y reglas, pero no toda sociedad tiene el estado de derecho: “un gobierno de leyes y no de hombres” que garantiza seguridad e igualdad ante la ley. No fue fácil lograr una aproximación a ese estado de derecho. Fueron necesarios siglos de lucha para alcanzarlo. Tirar todo esto por la borda debido a las turbas, los medios o la demagogia racial no deja de provocar asombro. No hay que engañarse. El aumento de la violencia que se registra en Chile se debe a una revolución de arriba hacia abajo, como lo son todas las revoluciones en las políticas públicas. Hayek señalaba que la opinión política a largo plazo está determinada por los intelectuales que logran imponer sus ideas. Por eso, en todo país que se ha movido hacia el socialismo, hubo una larga fase anterior durante la cual las ideas socialistas dominaron el pensamiento de la mayoría de los intelectuales. Los derechos ampliados para los acusados de delitos, las teorías sociológicas del delito, las teorías de rehabilitación y los procesos legales dudosos que invierten la carga de la prueba y que tan difícil hacen una condena, son una prueba de tal influencia intelectual previa. Por otra parte, el auge de la violencia no es un fenómeno social aislado. La ruptura de las cualidades personales de autocontrol, honestidad, integridad, previsión, autosuficiencia y consideración por los demás está indisolublemente ligada al estado de bienestar, como muestran años de estadísticas y evidencias. El estado redistributivo no es sino una glorificación de la envidia. Existe un conflicto irreconciliable entre el estado de derecho, que depende de un gobierno limitado, y el estado de bienestar, que depende de un gobierno ilimitado. A medida que el gobierno aprueba más y más leyes y reglamentos, la libertad individual se va reduciendo y el desorden va creciendo. A la izquierda les gusta decir que una guerra contra la pobreza es también una guerra contra el crimen. Por guerra contra la pobreza significan una redistribución más forzada, beneficios sociales generosos, más burócratas y más controles sobre las acciones individuales. Las consecuencias de estos programas han sido la disolución de familias, la ilegitimidad, el desempleo masivo, la desmoralización y la inexistencia de habilidades laborales. La redistribución perpetúa la pobreza, la intensifica y, por lo tanto, aumenta el crimen. La verdadera guerra contra la pobreza ocurre diariamente, en el actuar cotidiano. El espíritu empresarial, el comercio y la creación de nueva riqueza es la verdadera guerra contra la pobreza. No sorprende, por ello, que se produzca una disminución de la conducta delictiva con el crecimiento, y que una mayor criminalidad vaya asociada con el surgimiento del estado de bienestar y del socialismo. Finalmente, la legitimidad del estado moderno tiene que ver con el monopolio del uso legítimo de la fuerza. Tiene por lógica que ciudadanos renunciamos a usar la fuerza por nosotros mismos para que sea el estado en nombre de la ley el que haga uso de la fuerza para hacer respetar los derechos. Cuando el gobierno renuncia a hacer uso de esa herramienta y se dedica a perpetuar, en cambio, las causas de la pobreza se genera un vacío muy grave que solo puede desembocar o en la anarquía o en el triunfo de la mano del más fuerte. Quizás sea esto lo que están buscando quienes exaltan la violencia. Pero lo que no se puede dejar de advertir es que, si el resto del espectro político que está en desacuerdo sigue aceptando las reglas de los más violentos, no habrá salida republicana para Chile.
  11. Condenada en Bielorrusia a 6 años de cárcel novia del periodista Protrasévich - SWI swissinfo.ch WWW.SWISSINFO.CH Moscú, 6 may (EFE).- La rusa Sofía Sopega, novia del periodista opositor bielorruso Román Protasévich... Condenada en Bielorrusia a 6 años de cárcel novia del periodista Protrasévich Moscú, 6 may (EFE).- La rusa Sofía Sopega, novia del periodista opositor bielorruso Román Protasévich, ambos detenidos en mayo 2021 en Minsk, fue condenada hoy a seis años de cárcel por un tribunal de la ciudad bielorrusa de Grodno. La Fiscalía General de Bielorrusia presentó contra Sapega acusaciones en virtud de siete artículos del código penal, incluida la incitación al odio social, acciones ilegales relacionadas el tratamiento de información personal y otros cargos, informa el medio Zerkalo. Según las autoridades bielorrusas, la ciudadana rusa gestionó un canal en Telegram en el que se publicaron datos de agentes del orden bielorruso. La legislación local preveía un castigo de hasta 12 años de cárcel para los delitos que se le imputaban a Sapega, pero su colaboración con la investigación permitió bajar la pena a la mitad, según Minsk. Sapega y Protasévich fueron detenidos el 23 de mayo de 2021 después de que el presidente bielorruso Alexandr Lukashenko ordenara desviar al aeropuerto de Minsk el vuelo de Ryanair en el que viajaban de Atenas a Vilna, con el argumento de una amenaza de bomba a bordo. En respuesta a la "piratería" y "secuestro" del avión por parte de Minsk, la Unión Europea acordó ampliar las sanciones contra el régimen de Lukashenko, cerrar el espacio aéreo con ese país y recomendó a las aerolíneas europeas evitar sobrevolar Bielorrusia.
  12. Gran Hermano está mirando | Letras Libres LETRASLIBRES.COM 1984, la novela de George Orwell, es el manual del populismo del siglo XXI. Gran Hermano está mirando 1984, la novela de George Orwell, es el manual del populismo del siglo XXI. No hace mucho conversé con mi amigo el escritor español José María Lassalle sobre la novela 1984 de George Orwell. Teníamos mi ejemplar a la mano. Transcribo la charla. JML: En el país dominado por Gran Hermano –el personaje omnipotente, omnipresente, omnímodo de la novela– había varios ministerios, pero ninguno tan importante como el Ministerio de la Verdad. Estaba a cargo de imponer la mentira. EK: Comenzando por la historia. Lo que más me impresionó es la frase: “Quien controla el pasado controla el futuro, quien controla el presente controla el pasado”. Si los habitantes de Oceanía -el inmenso Estado colectivista que inventó Orwell- tuviesen conocimiento de su pasado, controlarían su futuro, por eso el partido se dedica sistemáticamente a destruir toda noticia verdadera del pasado. -Pero no solo destruye el pasado sino que lo rehace e inventa. La falsificación se aplicaba a los periódicos, los libros, revistas, folletos, carteles, programas, películas, bandas sonoras, historietas para niños, fotografías. -Ahí trabajaba Winston Smith, el protagonista de la novela, rehaciendo noticias en el “Departamento de Registros”. Si Gran Hermano había prometido un récord de producción de botas y no se alcanzó, los registros se modificaban para que la declaración pasada coincidiera con los resultados presentes. -Se rehacían los libros de texto. La gente se convencía de que fulano de tal, gran general, había triunfado en cierta batalla, pero el general era un invento. Y al revés, el verdadero general se borraba de los textos. -Subrayé este párrafo de esos libros, referente al pasado inmediatamente previo a “la gloriosa Revolución de 1950” en Inglaterra (ahora parte de Oceanía). Una joya: En los antiguos tiempos […] no era Londres la hermosa ciudad que hoy conocemos. Era un lugar tenebroso, sucio y miserable donde casi nadie tenía nada que comer y centenares y millares de desgraciados no tenían zapatos que ponerse ni siquiera un techo bajo el cual dormir. Niños de la misma edad que ustedes debían trabajar doce horas al día a las órdenes de crueles amos que los castigaban con látigos si trabajaban con demasiada lentitud y solamente los alimentaban con un pan duro y agua. Pero entre toda esta horrible miseria, había unas cuantas casas grandes y hermosas donde vivían los ricos, cada uno de los cuales tenía por lo menos treinta criados a su disposición. Estos ricos se llamaban capitalistas […] todos los que no eran capitalistas pasaban a ser sus esclavos. Poseían toda la tierra, todas las casas, todas las fábricas y todo el dinero. Si alguien les desobedecía, era encarcelado inmediatamente y podían dejarlo sin trabajo y hacerlo morir de hambre. Cuando una persona corriente hablaba con un capitalista, tenía que descubrirse, inclinarse profundamente ante él y llamarle señor. El jefe supremo de todos los capitalistas era llamado el Rey… -En 1984 los noticieros propagaban los logros fenomenales del régimen y omitían los desastres. -Pero aun ese control es insuficiente. Por eso el Ministerio de la Verdad tiene agentes, ojos, escuchas, pantallas de televisión equipadas con sensores del pensamiento, del gesto, de la emoción. -¿Y qué me dices del newspeak? -Era el instrumento central de dominación. Tenía el objetivo de limitar cada vez más el número y sentido de las palabras, para así disminuir el rango del pensamiento y con ello la realidad. Por ejemplo, podías decir “el mantel está libre de polvo”, pero no podías decir “ejerzo mi libertad de crítica”. Eso era un crimethink (crimen de pensamiento) penado por la Thinkpol (policía del pensamiento). -El newspeak estaba lleno de mentiras comprimidas en dos palabras: a los campos de trabajo forzado les llamaban joycamps (campos de alegría). -Practicaban la esquizofrenia institucional, cuyo método era este: Estar consciente de lo que es realmente verdad, mientras se dicen mentiras cuidadosamente elaboradas. Sostener simultáneamente dos opiniones sabiendo que son contradictorias. Repudiar la moralidad mientras se le invoca. Olvidar cuanto sea necesario olvidar y, no obstante, traerlo a la memoria en cuanto se necesitase, para luego olvidarlo de nuevo. -Era un régimen totalitario. ¿Qué buscaba? -Ellos mismos lo pregonaban: “El objeto del poder es el poder”. -¿1984 te parecía vigente cuando lo leíste por primera vez? -Pensaba que correspondía a la era estalinista. Pero 1984 es el manual del populismo del siglo XXI. -¿Borramos esta conversación? -Sería inútil. Gran Hermano está mirando.
  13. El hombre que perdió Afganistán | Letras Libres LETRASLIBRES.COM El último presidente demócrata de Afganistán, Ashraf Ghani, creía que su formación y sus lecturas ayudarían... El hombre que perdió Afganistán El último presidente demócrata de Afganistán, Ashraf Ghani, creía que su formación y sus lecturas ayudarían al país. Pero en cuanto se enfrentó a la realidad se dio cuenta de que un Estado fallido necesita más que teorías. Si había una familia en Afganistán que encarnaba las esperanzas, ilusiones y fracasos de las dos últimas décadas del país es la de los Ghani. Ashraf, el padre, fue el último presidente del país. Antropólogo de formación, creía en los libros y en el poder de las ideas para mover el mundo. Su mujer, Rula, una estudiante en el París de 1968, decía que creía en las mujeres. Mariam, su hija, se convirtió en cineasta: creía en el Arte. Su hijo, Tarej, creía en su padre. Su carrera de dos décadas en universidades y organizaciones filantrópicas estadounidenses es un eco de la trayectoria impecable de Ashraf en universidades de élite, el Banco Mundial y varios think tanks. Era un tributo. Durante medio siglo, Afganistán ha permanecido en la oscuridad y a la vez ha estado en el centro de los acontecimientos mundiales. Se tragó el cometa decadente de la URSS y absorbió la luz del ocaso del Imperio americano. Ha sido un refugio de proscritos y un bazar de ideologías. Del amor libre hippie al islamismo político, del marxismo-leninismo a la democracia de mercado: todos estos proyectos se han probado y experimentado en Afganistán. Es difícil saber si es un país real o simplemente un vasto laboratorio al aire libre que han usado imperialistas y narcocriminales. Pero cada fuerza e idea que ha afectado a Afganistán ha afectado a los Ghani también. Han sido víctimas de los acontecimientos y también sus instigadores. Han estado exiliados y han sido gobernantes; han estado repartidos por todo el mundo pero también han sido entronados en Kabul. La familia es pastún, y destacada, con una larga historia de influencia política. Los Ghani abandonaron el país por primera vez en 1977, cuando los comunistas comenzaron su toma del poder. Ashraf Ghani se ha vuelto a ir [en agosto]. Mariam publicó un post sobre ello – “estoy bastante saturada”– en Instagram desde su casa en Nueva York. Tarek y Rula de momento han permanecido en silencio. Esta vez, según varias informaciones, Ashraf intentó llevarse millones de dólares robados escondidos en la tapicería de cuatro coches y un helicóptero. Esto probablemente –espero– es falso, y no porque la fuente sea una agencia de noticias rusa. Para los estándares afganos, los Ghani no eran tan corruptos. Otros políticos se habían apropiado de los miles de millones que les dieron los estadounidenses y los habían invertido en complejos residenciales ostentosos, o habían sido detenidos en el aeropuerto de Dubai con 52 millones de dólares en efectivo. Ashraf no creía en el dinero. Creía en los libros. Cuando se convirtió en presidente en 2014, después de unas elecciones fraudulentas e histéricas, cumplió con su obsesión. Como todos los presidentes afganos, se mudó al Arg, un laberinto de palacios dentro de una fortaleza del siglo xix en el centro de Kabul. Pero al contrario que su predecesor, inmediatamente se dedicó a restaurar la biblioteca real abandonada, con todos sus volúmenes antiguos deteriorados. Su biblioteca personal era su activo más valioso, según un perfil de New Yorker. Poseía siete mil libros. Cada día se levantaba antes de salir el sol y los leía bajo su plátano oriental favorito. Si se llevó algo al escapar de Kabul, tenían que ser libros, no dinero en efectivo. Ghani no solo leía libros, también los escribía. Con su colaboradora, la abogada de derechos humanos británica Claire Lockhart, escribió en 2008 Fixing failed states: a framework for rebuilding a fractured world [Arreglando Estados fallidos: un proyecto para reconstruir un mundo fracturado]. Hacen falta “nuevas estrategias”, sostenían, para estabilizar Estados fallidos que están contaminando de anarquía “nuestro mundo completamente globalizado”. Al final de la primera década del siglo xxi, estas zonas caóticas se estaban expandiendo. Ghani pensaba que tenía las ideas –un “índice de soberanía” publicado anualmente por la onu, y un “enfoque basado en los ciudadanos” para la construcción de Estados– que podría acabar con ese desorden. Fixing failed states ofrecía, según una breve reseña en la revista Foreign Affairs, “una visión sorprendentemente esperanzadora”. Esa visión fue expuesta en una charla ted en 2007. La actitud de Ghani es cerebral, sincera, traviesa, de una emoción irritante: la teoría le excita. Su voz chirría tanto como un viejo parqué cuando uno pisa sobre él. El escenario ted encajaba con un pedagogo como Ghani. No era muy diferente de los auditorios y seminarios de la Universidad Johns Hopkins, donde dio clase en los ochenta. Nunca parece estar incómodo. Estados Unidos era un país que resultaba suficientemente cómodo para los Ghani. Suponía su gran ocasión, al igual que para muchos otros afganos exiliados. Dio a Ashraf, Rula y Tarek la oportunidad de obtener los premios académicos que hoy son prueba de inteligencia y valores. Permitió a Mariam pasar de ser una hija de exiliados a una artista; no simplemente una artista que realiza “instalación, performance, fotografía, texto y vídeo” sino, según la Fundación Guggenheim, también una “activista, archivista, escritora y conferenciante”. Un perfil sobre Mariam publicado en The New York Times en 2015 la presenta en su apartamento de Clinton Hill, preocupada por convertirse en un “cliché de Brooklyn”. El artículo la define como una persona “tan versada en la política que hay detrás del concepto rendición extraordinaria como en la búsqueda muy del estilo de Brooklyn de un sorbete casero de fruta de la pasión con chile”. El trabajo de Mariam ha estado expuesto en el museo Tate Modern de Londres y en el Guggenheim y el moma de Nueva York. Una de sus exposiciones, Afghanistan: A lexicon [Afganistán: un diccionario], la hizo en colaboración con Ashraf por Skype. 72 paneles y fotos hechas por los Ghani muestran la historia de Afganistán como un proceso cíclico: una rotación eterna de invasiones, revoluciones, reformas, colapsos y recuperaciones. Un país cruelmente congelado en una situación de dinamismo. Mariam hizo películas sobre el descubrimiento de petróleo en Noruega y sobre las dificultades melancólicas de la traducción. Aunque nació en Nueva York, se identificaba “sobre todo con la frontera”. Sufría de lo que Edward Said llamó la “tristeza esencial” del exilio, y su familia sufría de lo mismo. Por eso quizá la gran ausencia del “diccionario” de Afganistán eran los propios Ghani. Ashraf volvió al país con Rula en 2002 inmediatamente después de que los talibanes fueron expulsados. Al principio fue ministro de finanzas en el gobierno de Hamid Karzai, luego fue un candidato fracasado a la presidencia de 2009 y en 2014 ganó unas elecciones que han sido cuestionadas. Afganistán suponía un problema para la familia del mismo modo que Estados Unidos –donde prosperaron– no. Estados Unidos solo necesitaba las teorías de Ashraf en el aula. Afganistán, creía Ashraf, podía ser salvado por sus teorías. Estaba todo en su libro, y en su charla ted. Los agricultores de opio venderían camisetas. Los tapiceros de Kandahar podían asociarse con Versace. Las armas podían convertirse en arados. Algún día las hijas de Afganistán podrán ser como las suyas, libres para estudiar en Estados Unidos; libres de ser guays en Brooklyn; libres de exponer su arte en Berlín. Los afganos no eran imbéciles. Solo querían empleo. La gente, dijo Ghani en 2005, es internacionalista por temperamento: “son mucho más sofisticados que los estadounidenses rurales con títulos universitarios y que la mayoría de europeos”. Bueno, quizá. Convertirse en presidente dio a Ghani la oportunidad de gobernar el país que protagonizaba sus sueños. Los afganos aprenderían de los neozelandeses a criar ovejas, y técnicas de hidroelectricidad de los suizos. Afganistán era una tabula rasa. Ghani comenzó a esbozar sus bonitos diagramas sobre ella. Sigmund Freud dijo una vez que hay dos “profesiones imposibles”: la educación y el gobierno. Ghani fue un educador fantástico. Demostró ser un presidente imposible. Microgestionó sus ilusiones y a sus colaboradores y tuvo que recibir sesiones de terapia para gestionar sus ataques de rabia. ¿Por qué estaba tan cabreado? ¿Era la presión –agotadora e ingrata– de observar cómo sus teorías sobre el Estado quedaban expuestas como las ficciones inútiles de otro exiliado? De cualquier manera, se aisló detrás de los muros, la valla de alambre y los puestos de control del Arg. La biblioteca era su tabla de salvación; un periodista describió la oficina de Ghani como una habitación llena de libros abiertos sobre cualquier superficie, todos cuidadosamente anotados con lápiz. Es lo que la mayoría de intelectuales hace en una crisis (y con razón). Se retiran, como Michel de Montaigne durante las guerras de religión en el siglo xvi, a sus torres y bibliotecas con la esperanza de que el aislamiento les ayude a tener nuevas ideas. Pero Montaigne solo asesoraba al rey de Francia, no aspiraba al poder; Ghani se supone que era algo así como el rey de Afganistán. Al menos, decía todo el mundo, no era corrupto. Eso era una bendición en un país en el que los miembros del parlamento robaban de manera ritual unos mil millones de dólares al año. Pero estaba el resto de su familia. El hermano de Ashraf, Hashmat, y su sobrino Sultan. Hashmat será recordado no por conducir una limusina Mercedes a prueba de balas, o por su casa de 7.000 metros cuadrados, sino por el escándalo sosi. Es extraordinariamente complicado; incluye unos derechos muy beneficiosos de explotación de depósitos de minerales en la provincia de Kunar, vínculos ilegales entre las fuerzas especiales estadounidenses y milicias, y la familia Ghani. Fue Hashmat quien tenía un gran número de acciones en la empresa estadounidense que firmó el acuerdo. ¿Era corrupto? “Si hubiera un color más rojo que el rojo, de ese color sería esta bandera roja”, dijo un estadounidense experto en corrupción. Mientras, Sultan se presentaba en Linkedin como el presidente del Grupo Ghani y en su web personal como el cofundador del Instituto para las mujeres afganas. Pero cuando el país comenzó a resquebrajarse, compartió fotos en Instagram en las que aparece entrando en un avión privado Learjet 75 Liberty. Ashraf había prometido acabar con la corrupción cuando se presentó por primera vez a la presidencia, pero si la corrupción surgió en su familia inmediata, ¿qué esperanza tenía Afganistán? Cuando Ghani abandonó el país dejó atrás a la mitad de los afganos en la pobreza, un tercio de la población enfrentándose a niveles graves de inseguridad alimentaria, un pib congelado, un déficit exterior masivo, unas zonas rurales rebeldes y cabreadas y, en palabras de un informe, “un Estado generalmente débil, disfuncional y sin ley”. Ahora los talibanes lo controlan, hasta el último coche de choque. Unos días antes, la película de Mariam Ghani se estrenó en Estados Unidos. ¿Su título? Lo que dejamos sin hacer. Para Ashraf –intelectual y político y, al final, un idealista corrompido– se quedó todo sin hacer. Cuando reapareció en Emiratos Árabes Unidos, parecía consternado y en shock. Su equipo de seguridad, dice, lo ayudó a salir del país porque estaba “en una condición en la que no era capaz ni de ponerme los zapatos”. ¿Se dio cuenta Ashraf Ghani de que todas las cosas en las que había puesto su fe, los códigos que había seguido en su vida –las ideas y los libros, la globalización y la gobernanza racional– habían desaparecido? ¿Era consciente de que, si las noticias son ciertas, realmente se marchó del país no solo con su biblioteca sino con 169 millones de dólares y que eso desfiguró el trabajo de su vida, al igual que había desfigurado Afganistán? Quizá lo sabía. Durante todo este año, casi hasta el final, había prometido que su ejército aguantaría contra los talibanes “para siempre”. Pero también hubo lucidez en mitad del delirio. “El futuro lo determinará el pueblo de Afganistán”, dijo a la BBC en febrero, “no alguien sentado detrás de un escritorio, soñando”. Se equivocaba con respecto al pueblo de Afganistán. Tanto si se quedaban como si se marchaban, los arrastrarían a los conflictos de otros. Pero tenía razón sobre el soñador detrás del escritorio. Incapaz de determinar el futuro de Afganistán, Ashraf Ghani se estaba describiendo a sí mismo.
  14. La corrupción del alma de un país M.ELSALVADOR.COM La corrupción del alma de un país Putin, sin ser comunista, se está pareciendo cada vez más a Stalin y a Lenin. Todavía no ha llegado a los sangrientos extremos de éstos en los años Veinte y Treinta: Lenin con su Terror Rojo, y Stalin con la Segunda Ofensiva Socialista y el Gran Terror, que dejaron más de 20 millones de muertos y muchos más prisioneros en los campos de concentración, que les llamaban Gulags. Pero ya va en el camino que conduce a ellos a través de dividir a la sociedad con odios y rencores, que a su vez lleva a la reafirmación de una tiranía y a la fragmentación social, un daño irreparable, que termina siempre con masacres. A mediados de marzo de 2022, Putin puso en acción dos armas terroristas que habían sido utilizadas no solo por Stalin sino también por Lenin y otros líderes comunistas. Primero, firmó una ley que establece hasta 15 años de prisión por llamar “invasión” a lo que Putin ha llamado una “operación militar especial”. En segundo lugar, instó a los rusos a denunciarse unos a otros por contradecir al gobierno en este y otros aspectos. Con esas acciones, Putin ha puesto a Rusia en una caída libre al tipo de corrupción del alma que caracterizó a la Unión Soviética. Ya es perversa la idea de que las personas no pueden decir algo que no le gusta al gran líder, y que si lo dice le caigan 15 años de cárcel. Pero, peor aún, que se les empuje a sacarse las envidias o a ganarse el desdeñoso agradecimiento de la policía denunciando a su prójimo. No hay nada que destruya más la unidad de una sociedad que esto. Es la manera más eficaz de esparcir el odio de unos a otros, destruyendo la nacionalidad y la integridad moral de todos los habitantes. Y, por supuesto, es la manera más fácil de introducir el terror. El no confiar ni siquiera en los vecinos, o los parientes paraliza del todo a la sociedad. El 9 de abril de 2022, The New York Times publicó un artículo titulado Estimulados por Putin, los rusos se enfrentan unos a otros durante la guerra. Su autor, Anton Troianovski describe cómo hay informes de estudiantes que delatan a los maestros y personas que delatan a sus vecinos e incluso los comensales de la mesa de al lado. Casos como estos se están multiplicando en toda Rusia. Para la fecha de la publicación, los fiscales ya habían utilizado la ley contra más de 400 personas. En su libro Secondhand Time: The Last of the Soviets, Svetlana Aleksiévich, premio Nobel de Literatura, reproduce las palabras de cientos de personas a las que entrevistó sobre la vida en la Unión Soviética. En las palabras que siguen, una mujer le cuenta a Svetlana cómo, a la caída del comunismo, averiguó quién había denunciado a su padre. La conversación había comenzado con Svetlana preguntando que por qué no habían llevado a Stalin a juicio por todos sus crímenes: “¿Por qué no llevamos a Stalin a juicio? Te diré por qué... Para condenar a Stalin, tendrías que condenar a tus amigos y parientes junto con él... Nuestro vecino Yuri resultó haber sido quien denunció a mi padre. Para nada, como diría mi madre. Yo tenía siete años, Yuri nos llevaba a mí y a sus hijos a pescar y montar a caballo. Reparaba nuestra cerca... Arrestaron a mi padre y unos meses después se llevaron a su hermano. Cuando Yeltsin llegó al poder, obtuve una copia de su expediente, que incluía denuncias de varios informantes. Resultó que uno de ellos lo había escrito la tía Olga… Me costó mucho, pero hice la pregunta que me atormentaba. ‘Tía Olga, ¿por qué lo hiciste?’ ‘Muéstrame una persona honesta que sobrevivió a la época de Stalin’ [respondió ella]… ‘Cuando se trata de eso, no existe tal cosa como el mal químicamente puro. No son solo Stalin y Beria. También son nuestro vecino Yuri y la hermosa tía Olga”. Este es uno de los miles, quizás millones, de denuncias entre amigos íntimos y familiares que se dieron en esa época. Es difícil pensar en algo que pueda profanar más la condición humana. Estas cosas dejan huella, una de la que nadie, por más que se crea alejado de esa violencia, puede escaparse.
  15. Más información sobre Transnistria... Espero que por el bien de Ucrania, esta posible maniobra de Rusia sea un total fracaso.
  16. Exportaciones de PDVSA recaen por falta de calidad del crudo PANAMPOST.COM PDVSA tiene problemas para garantizar la calidad del petróleo con estándares internacionales y... Exportaciones de PDVSA recaen por falta de calidad del crudo La realidad de la compañía estatal desmiente al ministro de Petróleo del chavismo, Tareck El Aissami, quien vocifera que “PDVSA es una industria poderosa”. Además de ello, derrumba las proyecciones del régimen para este año de “seguir incrementando la capacidad productiva y seguir invirtiendo en la recuperación” El envío de crudo de Petróleos de Venezuela (PDVSA) al extranjero cayó 8% en abril. El descenso se ocasionó por la incapacidad de la compañía para reiniciar un mejorador de hidrocarburo. Esta herramienta permite eliminar componentes de viscosidad y acidez, para que de esta forma pueda comercializarse en el mercado internacional. Según Reuters, la incapacidad para activar el mejorador de Petromonagas —que está en la zona oriente del país— provoca la existencia de “altos inventarios de crudo diluido” —alrededor de cuatro millones de barriles almacenados— a la espera de ser procesados. Venezuela's oil exports fall 8% in April amid quality-linked delays -data WWW.REUTERS.COM Venezuela's oil exports fell 8% in April from the previous month amid continued delays linked to... Sin el aparato operativo, la empresa bajo el dominio del régimen de Nicolás Maduro tiene problemas para garantizar la calidad del petróleo y exportarlo. Y es que para elevar la calidad del crudo, se necesita aumentar la presencia de hidrógeno en sus moléculas y esto se logra mediante hidrotratamiento e hidrocraqueo. Con lo primero, insufla gas para desplazar a los átomos de azufre, oxígeno, nitrógeno. El segundo, en cambio, permite que la corriente de hidrógeno, junto a un catalizador, acelere la reacción capaz de craquear o partir los hidrocarburos en fracciones más livianas. Recuperar PDVSA de la ruina chavista costará más de $ 50000 millones PANAMPOST.COM Las proyecciones para la recuperación de Petróleos de Venezuela (PDVSA) son altamente complejas. Resolver... Los indicadores del Instituto Americano del Petróleo (API por sus siglas en inglés) consideran al producto con 10 grados como extrapesado; entre 10 y 22 como pesado, de 22 a 30 mediano y 30 a 50 liviano. Sólo los que entran en la categoría de mediano y liviano facilitan la extracción de gasolina y gasoil, los dos derivados de más alta demanda. ¿Para qué sirve un Mejorador de petróleo extrapesado? WWW.APORREA.ORG 20 junio 2016 - Los Mejoradores venezolanos están dotados de tecnologías capaces de transformar... Discurso de mentiras La realidad de la compañía estatal desmiente al ministro de Petróleo del chavismo, Tareck El Aissami, quien vocifera que “PDVSA es una industria poderosa”. Además de ello, derrumba las proyecciones del régimen para este año de “seguir incrementando la capacidad productiva y seguir invirtiendo en la recuperación” como lo planteó en la reunión ministerial de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP+) de enero. El Aissami: Proyecciones de este año "apuntan a que vamos a tener un precio justo" del petróleo que "nos va a permitir seguir incrementando la capacidad productiva" - Finanzas Digital FINANZASDIGITAL.COM El ministro de Petróleo, Tareck El Aissami, participó en la 24 Reunión Ministerial de la Organización de... Incluso, deja en evidencia que la resucitación de los pozos petroleros venezolanos que logró en diciembre tras la entrega de contratos a empresas sin experiencia, con la promesa de pagos en chatarra o en dólares en efectivo sólo es un paliativo frente al deterioro generalizado de la infraestructura. Hasta ahora “los envíos de crudo han sido volátiles, rebotando unos 200.000 barriles por día (bpd)” revela Reuters. A China La producción de PDVSA y sus empresas conjuntas está reservada para China. En promedio, el régimen de Xi Jinping recibió 644.870 barriles de crudo por día, así como productos refinados el mes pasado. El 70% del suministro salió directamente desde Venezuela a través de centros de transbordo como Malasia, según los cronogramas de carga internos de PDVSA y Datos de seguimiento del camión cisterna Refinitiv Eikon. Los envíos de abril también incluyeron un cargamento de 1,99 millones de barriles de crudo pesado Merey 16. Este despacho se efectuó a través del tanquero Dan que porta una bandera de Irán. El buque atracó en febrero con condensado iraní como parte del acuerdo entre Caracas y Teherán. El objetivo era abastecer de diluyentes a PDVSA. A bordo del Derya que atracó esta semana en el puerto venezolano de José, según el servicio de monitoreo TankerTrackers.com es probable que la compañía reciba otros 2,1 millones de barriles de condensado que se utilizarían como diluyentes. Venezuela también duplicó el mes pasado las exportaciones de petróleo a Cuba con el envió de 70.000 barriles de crudo por día, así como diésel, gasóleo, coque de petróleo y fuel oil.
  17. Vean y escuchen...
  18. La catástrofe intelectual de Vladímir Putin | Letras Libres LETRASLIBRES.COM La visión de Putin obedece a una combinación de pseudohistoria y paranoia, de nostalgia imperial y... La catástrofe intelectual de Vladímir Putin La visión de Putin obedece a una combinación de pseudohistoria y paranoia, de nostalgia imperial y ansiedad por el futuro. La invasión de Ucrania tiene que ver con las debilidades del propio Estado ruso. Puede que Vladímir Putin haya enloquecido, pero también es posible que tan solo haya mirado los acontecimientos a través de una lente peculiar e histórica y actuado en consecuencia. Invadir a sus vecinos, después de todo, no es algo novedoso para un jefe de Estado ruso. Es algo habitual. Es de sentido común. Es una tradición añeja. Pero cuando Putin busca una retórica actualizada para explicar ante sí mismo o el mundo los porqués de una tradición añeja, no lo consigue. Echa mano de retóricas políticas de tiempos muy pretéritos. Se desintegran en sus manos. Elabora discursos y descubre que no tiene palabras, o algo que se le parezca. Esto pudo haber sido el revés original, anterior a los reveses militares que ha sufrido su ejército. No es entonces un fracaso psicológico. Es un fracaso filosófico. Un lenguaje analítico adecuado lo elude: por lo tanto, la lucidez lo elude. El problema que está tratando de resolver es el eterno acertijo ruso, que es precisamente “el acertijo envuelto en un misterio, dentro de un enigma”, que Winston Churchill adscribió a Rusia (y que nunca pudo definir, aunque consideró que el “interés nacional” ofrecía una clave). Es el acertijo de qué hacer con un desequilibrio muy extraño y peligroso en la vida rusa. El desequilibrio se encuentra entre, por un lado, la grandeza de la civilización rusa y su geografía, que son ventajas descomunales, y, por otro lado, una extraña y persistente incapacidad para construir un Estado resistente, flexible y fiable, lo cual es una desventaja descomunal. A lo largo de los siglos, los gobernantes rusos han intentado lidiar con este desequilibrio construyendo las tiranías más sanguinarias, con la esperanza de que la brutalidad compensaría la ausencia de resistencia y flexibilidad. Y han complementado la brutalidad con una atípica política exterior, diferente a la de cualquier otro país, que ha parecido funcionar. La brutalidad y la inusual política exterior ayudaron al Estado ruso a atravesar el siglo XIX sin colapsar, lo que puede considerarse un logro. Pero en el siglo XX el Estado sí colapsó en dos ocasiones. La primera fue en 1917, cuando extremistas y dementes llegaron al poder y provocaron algunos de los peores desastres de la historia mundial. Nikita Jrushchov y Leonid Brézhnev devolvieron al Estado a una condición estable. Luego hubo un segundo colapso en la era de Mijaíl Gorbachov y Borís Yeltsin, pero no fue tan calamitoso. Y, sin embargo, el imperio desapareció, estallaron guerras a lo largo de las fronteras al sur de Rusia, la economía se desintegró, la esperanza de vida se vino abajo. Esta vez Putin dirigió la recuperación. En Chechenia alcanzó tal grado de brutalidad que es el único de los beligerantes del conflicto actual en condiciones de ser considerado un genocida. No obstante, al igual que Jrushchov y Brézhnev, tampoco Putin pudo alcanzar el triunfo final, que sería la creación de un Estado ruso lo suficientemente fuerte, resistente y flexible para evitar colapsos ulteriores. Esto le preocupa. Es evidente que tiene miedo. Y esa preocupación lo ha llevado a tener una versión de la misma perspectiva fundamental que, uno tras otro, han tenido sus predecesores en el pasado. Esta perspectiva consiste en una especie de paranoia climática. Es el temor a que los cálidos principios de la filosofía liberal y de las prácticas republicanas de Occidente, flotando hacia el este, entren en colisión con las heladas nubes del invierno ruso, las tormentas violentas estallen y nada sobreviva. Es, en pocas palabras, la creencia en que los peligros del Estado ruso son externos e ideológicos, en vez de internos y estructurales. La primera de estas colisiones, la original, tomó una forma muy cruda y no fue en absoluto característica de las colisiones subsiguientes. Pero fue traumática. Me refiero a la invasión de Rusia por Napoleón en 1812, la cual hizo chocar la Revolución francesa, en una forma degradada y dictatorial, contra el medievalismo congelado de los zares. La colisión de la Revolución francesa y los zares llevó al ejército francés a los rescoldos de Moscú y al ejército zarista a París. Pero las colisiones típicas, aquellas que han tenido lugar repetidamente a lo largo de los siglos, han sido siempre filosóficas, limitándose las respuestas militares al caso de los rusos. Una década después de la entrada del ejército zarista en París, un círculo de aristócratas rusos adoptó ideas liberales bajo las influencias de las revoluciones francesa y estadounidense. Conspiraron juntos en nombre de una Rusia nueva y liberal. Fueron arrestados y exiliados y su proyecto fue aplastado. Pero el zar Nicolás I no confió en su victoria sobre ellos y reaccionó adoptando una política que protegiera para siempre al Estado ruso del peligro subversivo. Una nueva revolución francesa estalló en 1830 y generó oleadas de simpatía liberal aquí y allá en Europa, particularmente en Polonia. Nicolás I reconoció que un repunte del liberalismo dentro de su propio país estaba destinado a revivir las conspiraciones de los aristócratas arrestados y exiliados. Respondió invadiendo Polonia y, para rematar, engulló al Estado polaco y lo integró en el Imperio zarista. Una nueva revolución estalló en Francia en 1848 y condujo a levantamientos liberales y republicanos en otras partes de Europa. Fue una revolución casi continental, clara señal de que una nueva civilización luchaba por emerger en Europa, ya no monárquica ni feudal, ni obediente a los dictados de la Iglesia correspondiente, sino una nueva civilización de derechos humanos y pensamiento racional. Pero esa nueva civilización era precisamente lo que temía Nicolás I. Respondió invadiendo Hungría. Esas dos invasiones –de Polonia y Hungría– eran, desde el punto de vista del zar, guerras de defensa que habían tomado la forma de guerras de agresión. Eran “operaciones militares especiales” destinadas a inhibir la diseminación de ideas subversivas dentro de Rusia, aplastando a los vecinos revolucionarios con la esperanza adicional de destruir también la inspiración revolucionaria en regiones más amplias. Las guerras fueron exitosas. La revolución continental de 1848 fue derrotada, y Nicolás I tuvo mucho que ver en ese resultado. Era “el gendarme de Europa”. El Estado zarista resistió dos o tres generaciones más, hasta que todo lo que había temido finalmente ocurrió, y las ideas inspiradas en los socialdemócratas alemanes y otras corrientes liberales y revolucionarias de Occidente penetraron decisivamente en Rusia. Esto ocurría en 1917. Su bisnieto, Nicolás II, era el zar. El frágil Estado ruso se vino abajo. Resurgió como una dictadura comunista, aunque la dinámica básica siguió siendo la misma. La perspectiva de Stalin respecto de las corrientes liberales o liberalizadoras occidentales era idéntica a la de Nicolás I, aun si el vocabulario de Stalin para expresar sus preocupaciones no era zarista. Stalin se dispuso a aplastar las aspiraciones liberales o liberalizadoras en la Unión Soviética. Pero se dispuso a aplastarlas igualmente en Alemania, un objetivo temprano de su política en aquel país, más preocupado en destruir a los socialdemócratas que a los nazis; y en España durante su Guerra Civil, donde su política tenía el propósito de destruir a los no comunistas de la izquierda española tanto o más que a los fascistas. Cuando terminó la Segunda Guerra Mundial, Stalin se dispuso a aplastar esas mismas aspiraciones en cada parte de Europa que había caído bajo su control. Está claro que estaba trastornado. Sin embargo, Jrushchov, que no estaba trastornado, también resultó ser un Nicolás I. En 1956, cuando la Hungría comunista decidió explorar ciertas posibilidades levemente liberales, Jrushchov detectó un peligro mortal para el Estado ruso e hizo lo mismo que Nicolás I: invadirla. Cuando Brézhnev llegó al poder, no fue diferente. Invadió Checoslovaquia cuando un impulso liberalizante se afianzó entre sus líderes comunistas. Estos fueron los antecedentes de la invasión a pequeña escala que, en 2008, realizó Putin en una Georgia recientemente liberal y revolucionaria, y de su invasión de Crimea en la Ucrania revolucionaria en 2014. Cada una de estas ocupaciones en los siglos XIX, XX y XXI tenía la intención de preservar el Estado ruso evitando que una brisa puramente filosófica de ideas liberales y experimentos sociales atravesara flotando la frontera. Y el mismo razonamiento ha conducido a la invasión más feroz de todas: la que está ocurriendo ahora. Solo que Putin se ha encontrado con un problema de lenguaje o de retórica que no afligió a ninguno de sus predecesores. En las décadas de 1830 y 1840, Nicolás I sabía exactamente cómo describir sus propias guerras contra las ideas liberales y los movimientos de Europa central: invocaba los principios de un monarquismo místico y ortodoxo; sabía a favor de qué estaba y contra qué estaba; era el defensor de la verdadera cristiandad y la tradición sagrada, y el enemigo del ateísmo satánico, la herejía y el desorden revolucionario. Sus principios suscitaban aversión entre los amigos de las revoluciones francesa y estadounidense, pero despertaban también respeto y admiración entre los simpatizantes de la monarquía y el orden, que eran, con su ayuda, dominantes en Europa. Eran principios nobles, solemnes, importantes y profundos. Eran de alguna manera universales, a la altura de la grandeza de Rusia: principios para toda la humanidad, con la monarquía rusa y la Iglesia ortodoxa a la cabeza. Eran principios vivos, arraigados en realidades de la época, aunque ocultos tras humo e incienso, y colocaban al zar y a sus consejeros en una posición favorable para pensar de manera lúcida y estratégica. Stalin, Jrushchov y Brézhnev también sabían cómo describir sus guerras contra los liberales y los subversivos: invocando los principios del comunismo. Esos principios, también, eran sublimes y universales. Eran principios de progreso humano, con Rusia todavía a la cabeza, principios para el mundo entero. Suscitaban apoyo y admiración en cada país donde los partidos comunistas eran fuertes y a veces también entre los no comunistas, que aceptaban el argumento de que las invasiones soviéticas eran antifascistas. De este modo, los principios comunistas estaban arraigados en realidades de su época, y el arraigo colocaba a los dirigentes comunistas en una posición favorable para hacer sus propios cálculos estratégicos en un espíritu de lucidez y autoconfianza. ¿Pero qué tipo de doctrina filosófica puede reivindicar Putin? Los teóricos pro-Putin deberían haber elaborado alguna para él, algo soberbio, capaz de generar un lenguaje útil para pensar sobre la situación de Rusia en nuestro momento y sobre el eterno acertijo del Estado ruso. Salieron con el “eurasianismo”, con su noción de la gente auténtica arraigada en la tierra, y su lucha contra la gente navegante, atlántica y falsa, y la necesidad de un programa fascista. Sin embargo, la idea no ha funcionado. Putin debería mandar fusilar a esos teóricos. Tal vez en realidad el fracaso no es culpa de ellos, lo cual no es razón para no fusilarlos. No se puede elaborar una doctrina filosófica de la nada, como hacen con los discursos quienes se dedican a escribirlos. Las doctrinas poderosas existen o no existen. Por ello Putin ha tenido que contentarse con ideas de aquí y de allá, agarrando una y otra y atándolas con un nudo. No ha tomado casi nada del comunismo, a excepción del odio al nazismo que queda de la Segunda Guerra Mundial. Ha puesto mucho énfasis en su antinazismo, y este énfasis explica una gran parte del apoyo que ha logrado recabar entre sus compatriotas rusos. Pero el antinazismo no es, en otros aspectos, una ventaja de su doctrina. En años recientes, en Ucrania los neonazis se han hecho notar, aunque haya sido tan solo en forma de grafitis y ocasionales manifestaciones callejeras. No han desempeñado, sin embargo, un papel importante o siquiera menor. Ha sido minúsculo. Eso significa que el énfasis que ha puesto Putin en los neonazis ucranianos es útil para su popularidad en Rusia, pero también introduce una distorsión importante en su pensamiento. Aquí se halla una fuente de su creencia errada en que una multitud de ucranianos, temerosos de los neonazis, estarían agradecidos de ver tanques rusos rodar por sus calles. Pero en su pensamiento no sobrevive ninguna otra cosa del comunismo. Al contrario, ha recordado con pesar que las doctrinas comunistas oficiales del pasado alentaron la autonomía de Ucrania en vez de animar su sometimiento ante la gran nación rusa. La posición de Lenin respecto de lo que se solía llamar la “cuestión nacional” no es la suya. En contraste, ha adoptado bastante del monarquismo místico de los zares; y un sentido de tradición antigua que lo lleva a invocar el papel de Kiev en la fundación de la nación rusa en el siglo IX y en las guerras religiosas del siglo XVII entre la Iglesia ortodoxa (los buenos) y la Iglesia católica romana (los malos). El monarquismo no es un nacionalismo, pero Putin ha hecho una lectura nacionalista del pasado monárquico y religioso en la que la lucha de la ortodoxia contra el catolicismo emerge como una lucha nacional de los rusos –incluidos los ucranianos según su interpretación– contra los polacos. Invoca la heroica rebelión cosaca del siglo XVII del hetman Bohdán Jmelnitski, aunque discretamente elige no mencionar el papel de Jmelnitski como dirigente de algunos de los peores pogromos de la historia. No hay, además, nada elevado o noble en la lectura nacionalista que hace Putin del pasado. Su invocación de la historia de la Iglesia implica la grandeza de la espiritualidad ortodoxa pero no parece reflejarla, como si la ortodoxia fuese, para él, tan solo una idea a posteriori o un ornamento. Su nacionalismo se parece solo de manera superficial a los diversos nacionalismos románticos de Europa en el siglo XIX y de los años que desembocaron en la Primera Guerra Mundial. Esos nacionalismos del pasado tendían a ser versiones de la universalidad en las que cada nacionalismo por separado, al rebelarse contra los dictadores jacobinos de los imperios multiétnicos, reivindicaba una misión especial para toda la humanidad. Sin embargo, el nacionalismo de Putin no reivindica semejante misión especial. Es un nacionalismo pequeño en vez de grandioso. Es un nacionalismo para un país diminuto –un nacionalismo con una voz extrañamente pequeñita, como la voz del nacionalismo serbio en los noventa despotricando sobre acontecimientos del siglo XIV–. Es, desde luego, una voz enfadada, pero no en el estilo profundo y tormentoso de los comunistas. Es una voz de resentimiento, dirigida a los vencedores de la Guerra Fría. Es la voz de un hombre cuya dignidad ha sido ofendida. La agresiva injerencia de una OTAN victoriosa lo hace rabiar. Hierve de furia. A su resentimiento también le falta grandeza. Le falta, en todo caso, un poder explicativo. Los zares podían explicar por qué Rusia había suscitado la enemistad de los revolucionarios liberales y republicanos: porque Rusia defendía la fe verdadera y los liberales y republicanos eran los enemigos de Dios. Del mismo modo, los dirigentes comunistas podían explicar por qué la Unión Soviética había generado sus propios enemigos: porque los enemigos del comunismo soviético eran los defensores de la clase capitalista y el comunismo era la destrucción del capitalismo. En cambio, Putin habla de “rusofobia”, lo que significa un odio irracional, algo inexplicable. Tampoco identifica en su resentimiento una virtud fundamental. Los zares pensaban que solo con derrotar a los subversivos y a los ateos podrían ofrecer la verdadera fe a la humanidad. Los comunistas pensaban que, una vez derrotados los capitalistas y –las herramientas del capitalismo– los fascistas , la liberación del mundo estaría al alcance de la mano. Pero el resentimiento de Putin no apunta a un futuro brillante. Es un resentimiento que mira hacia atrás sin un rostro que mire hacia adelante. Aquí tenemos pues un nacionalismo ruso que no tiene nada dentro de él para atraer el apoyo de nadie más. Me doy cuenta de que, aquí y allá alrededor del mundo, hay personas que sí apoyan a Putin en la guerra actual. Lo hacen porque no pueden ver más allá de sus propios resentimientos hacia Estados Unidos y los países ricos. O lo hacen por gratitud hacia una Unión Soviética que les brindó ayuda durante la Guerra Fría. Hay serbios que sienten una conexión de hermanos. Pero casi nadie parece compartir las ideas de Putin. No hay nada que compartir –excepto tal vez su antipatía por la tolerancia sexual moderna y su postura de macho, lo cual pone en evidencia a otra parte de quienes lo apoyan–. Pero nadie en el mundo piensa que la destrucción de Ucrania pueda iniciar una era nueva y mejor. La doctrina no ofrece esperanza. Ofrece histeria. Putin cree que, bajo un liderazgo supuestamente neonazi, millones de rusos se han vuelto víctimas de un genocidio dentro de Ucrania. Algunas veces, con la palabra “genocidio” parece insinuar que los rusohablantes con identidad étnica rusa están siendo forzados a hablar ucraniano, privándolos así de su identidad (eso da a entender su ensayo de 2021 “Sobre la unidad histórica de los rusos y los ucranianos”). Otras veces simplemente ignora lo que significa la palabra “genocidio”: asesinato masivo. En ambos casos, no parece haber sido especialmente persuasivo en este importante punto. Nadie en ninguna parte del planeta ha denunciado el genocidio de millones de rusos en Ucrania. ¿Por qué no? Porque Putin habla con el tono de quien ni siquiera aspira a que le crean, excepto por parte de la gente que no requiere ser convencida. Aun así se aferra a su idea. Le viene bien. Se considera a sí mismo una persona culta que piensa de la manera más elevada, alguien que jamás podría invadir otro país sin ser capaz de invocar una filosofía sublime. Parece ansiar confirmaciones en este punto, lo que explicaría, supongo, que pase tantas horas hablando por teléfono con Emmanuel Macron, el presidente de la madre patria del prestigio intelectual que siempre ha sido Francia. Pero su apego a la filosofía sublime es el corazón del desastre. Pues ¿cómo puede un hombre pensar con lucidez si está sumergido en ideas tan pequeñas y ridículas como esas? Sabe que lo acorralan problemas y retos del mundo real, pero su imaginación está repleta de resentimientos que se remontan a la historia medieval, las guerras religiosas y las glorias cosacas del siglo XVII, los paralelos entre el catolicismo polaco del pasado y la “rusofobia” de la OTAN hoy en día, y el espantoso destino de los rusos ucranianos en manos de neonazis alentados por Occidente. Y en medio de esos resentimientos, no tiene una idea mejor que recurrir a la política exterior del zar Nicolás I de las décadas de 1830 y 1840. Ahora bien, es cierto que, desde el punto de vista del realismo tradicional en materia de política exterior, todo lo que acabo de consignar ha de ser desechado como irrelevante. El realismo es una ideología que minimiza las ideologías para atender estrictamente las relaciones de poder. Esto solo puede significar que las divagaciones nacionalistas de Putin no tienen básicamente ningún sentido, salvo la acusación contra la OTAN y sus agresiones, la cual se asume que no es ideológica. Este tema en particular debería atraer toda nuestra atención. Pero ¿de verdad debería? La gente que se toma en serio la acusación contra la OTAN considera que el peligro al que se enfrenta Rusia es tan obvio que no necesita explicación. Putin señala la ampliación hacia el este por parte de la OTAN, da un golpe en la mesa, pero no explica el motivo de su objeción. Se supone que deberíamos interpretar la expansión de la OTAN como un peligro para Rusia porque algún día, porque sí, los ejércitos de la OTAN podrían cruzar la frontera y adentrarse en el territorio ruso, tal y como lo hizo, en 1812, el ejército de Napoleón. Y, sin embargo, si hemos de restringir el análisis a los hechos en sí, como el realismo nos recomienda hacer, podríamos recordar que, en sus más de setenta años, la OTAN no ha dado una sola indicación de ser otra cosa más que una alianza defensiva. No hay ninguna razón para suponer que un día la OTAN, que es antinapoleónica por principio, vaya a convertirse en napoleónica en la práctica. La expansión hacia el este de la OTAN ha tenido como propósito estabilizar Europa y poner fin a disputas fronterizas, lo cual debería también convenir a Rusia. De todos modos, es incuestionable que la expansión de la OTAN ha enfurecido a Putin, y lo ha atemorizado. Pero ¿por qué? Creo que la respuesta es obvia. Y es obvio por qué nadie quiere decirla en voz alta. Las revoluciones europeas que atemorizaron a Nicolás I tuvieron lugar finalmente a pesar de sus mejores esfuerzos para evitarlas. Surgieron las repúblicas liberales. Y en 1949 las repúblicas liberales se unieron, como si en verdad creyesen, de buena fe, que los principios liberales y republicanos constituyen una nueva civilización. Y protegieron su civilización con una alianza militar, que fue la OTAN. De ese modo, las repúblicas liberales produjeron una alianza militar que contenía en su interior una idea espiritual: la belleza del proyecto liberal y republicano. Aquí estaba la revolución de 1848, exitosa al fin y protegida por un formidable escudo. Y Putin ve el problema. La expansión hacia el este por parte de la OTAN lo enfurece y atemoriza porque obstaculiza el camino de la tradición política establecida por Nicolás I, sólida y conservadora. Es la política de invadir a los vecinos. Donde la OTAN se expande, Rusia ya no puede invadir, y los logros de la revolución liberal y republicana no pueden revertirse –no por los ejércitos rusos, en todo caso–. Entonces, oponerse a la expansión de la OTAN significa una aceptación de la expansión rusa. Es una aceptación del muy extraño expansionismo ruso, cuyo propósito ha sido siempre impedir la difusión hacia el este del concepto revolucionario. Pero Putin no lo dice, ni tampoco nadie más. No se puede decir. Quien reconociera que aprueba la política rusa de invadir a sus vecinos estaría diciendo, en efecto, que decenas de millones de personas en las fronteras de Rusia o en países cercanos deberían ser sometidas a la más violenta y sangrienta opresión por la razón más simple que existe, que es evitarle al pueblo ruso el contacto con ideas y creencias que nosotros, por nuestra parte, consideramos las bases de una buena sociedad. Así que nadie lo dice. En cambio, se deja flotando en el aire la suposición de que Rusia corre peligro porque se enfrenta a la posibilidad de una invasión napoleónica por parte de la OTAN. El “realismo”, en pocas palabras, es un principio de niebla intelectual que pretende ser un principio de lucidez intelectual. ¿Por qué, finalmente, Putin ha invadido Ucrania? No es por la agresión de la OTAN ni por los acontecimientos de Kiev en el siglo IX y las guerras ortodoxas-católicas del siglo XVII. No es porque Ucrania bajo la presidencia de Volodímir Zelenski se haya vuelto nazi. Su invasión se debe a la Revolución del Maidán de 2014. La Revolución del Maidán fue precisamente la revolución de 1848, un clásico levantamiento europeo animado por las mismas ideas liberales y republicanas de 1848, con el mismo idealismo estudiantil, las mismas florituras románticas e incluso las mismas barricadas callejeras, solo que hechas de neumáticos y no de madera. Lo sé porque he estudiado las revoluciones –he visto levantamientos revolucionarios repetidamente en diferentes continentes– y vi la Revolución del Maidán, con un retraso de tres meses. Sentí la electricidad revolucionaria en el aire, y Putin también la sintió desde lejos. La Revolución del Maidán era todo lo que Nicolás I se propuso evitar allá por 1848-1849. Era dinámica, apasionada, capaz de suscitar las simpatías de vastas cantidades de personas. A fin de cuentas, la Revolución del Maidán fue superior a las revoluciones de 1848. No terminó en estallidos de utopías desbocadas o en demagogia o en programas de exterminio, o en caos. Fue una revolución moderada a favor de una Ucrania moderada. Una revolución que ofrecía un futuro viable para el país y, al hacerlo, ofrecía nuevas posibilidades a los vecinos de Ucrania también. Y no fracasó, a diferencia de las revoluciones de 1848. Entonces Putin estaba aterrorizado. Respondió anexionando Crimea e iniciando guerras en las provincias separatistas de Ucrania oriental, con la esperanza de menoscabar el éxito revolucionario. Tuvo algunas victorias también, y es posible que los ucranianos lo hayan secundado, perjudicándose a sí mismos. Pero observó que, a pesar de eso, el espíritu revolucionario continuó su expansión. Vio la popularidad en Rusia de su oponente Borís Nemtsov. Le pareció terrorífico. Nemtsov fue debidamente asesinado en 2015 en un puente en Moscú. Putin vio a Alekséi Navalni dar un paso adelante para ofrecer una oposición aún mayor. Vio que Navalni, también, resultaba popular, como si esos luchadores reformistas y su atractivo entre la gente no tuvieran fin. Putin lo mandó envenenar y luego lo encarceló. Aun así, una nueva Revolución del Maidán estalló, esta vez en Bielorrusia. Otros dirigentes revolucionarios se pusieron al frente. Una de ellas era Svetlana Tijanóvskaya, en Minsk, quien fue candidata a la presidencia en 2020 contra Aleksandr Lukashenko, un matón a la vieja usanza. ¡Ganó!, si bien Lukashenko se mantuvo en el poder tras una maniobra conspiranoica en la que alegó fraude electoral y se declaró a sí mismo ganador. Putin obtuvo otra victoria en su contrarrevolución sin fin, a pequeña escala. La victoria de Tijanóvskaya en las urnas lo aterrorizó de todos modos. Y Putin estaba aterrorizado por el surgimiento de Zelenski, que pudo haber parecido, a primera vista, un don nadie, un mero cómico de la televisión, un político con un programa reconfortantemente acomodaticio. Pero Putin leyó la transcripción de la conversación telefónica de Zelenski con el entonces presidente Donald Trump, que mostró que Zelenski no era, en realidad, una presa fácil. Putin observó que Zelenski estaba pidiendo armas. La transcripción de esa llamada telefónica puede incluso haberle dado la sensación de que Zelenski era otra figura heroica que encajaba en el molde de la gente que él ya había asesinado, envenenado, encarcelado y depuesto –alguien que no cede, y por tanto peligroso. Concluyó que la Revolución del Maidán estaba destinada a extenderse hasta Moscú y San Petersburgo, si no este año, el siguiente. Entonces consultó a los fantasmas de Brézhnev, Jrushchov y Stalin, quienes lo condujeron al maestro pensador, Nicolás I. Y Nicolás I le dijo a Putin que, si no lograba invadir Ucrania, el Estado ruso colapsaría. Era un asunto de vida o muerte. Putin habría podido responder a este consejo con un proyecto para dirigir a Rusia en una dirección democrática y preservar al mismo tiempo la estabilidad del país. Habría podido elegir ver en Ucrania la prueba de que los pueblos rusos son, de hecho, capaces de crear una república liberal –dado que considera a los ucranianos una subdivisión del pueblo ruso–. Ucrania podría haber sido un modelo y no un enemigo –un modelo de cómo construir el Estado fuerte y flexible que Rusia siempre ha necesitado. Pero carece de las categorías de análisis que podrían permitirle pensar siguiendo esas directrices. Su doctrina nacionalista no mira hacia el futuro, salvo para ver desastres al acecho. Su doctrina mira hacia el pasado. Y por tanto vislumbró el siglo XIX y cedió ante su encanto, del mismo modo que alguien podría ceder ante el encanto de la botella o de la tumba. Se sumergió hasta las profundidades más salvajes de la reacción zarista. La calamidad que se ha producido es, entonces, una calamidad ante todo intelectual. Es un fracaso monstruoso de la imaginación rusa. Y el fracaso monstruoso ha traído como resultado tanto el propio colapso dentro de la barbarie como el peligro para el siempre frágil Estado ruso que Putin creyó estar intentando evitar.
  19. El miedo inconcebible a la violencia - El Líbero ELLIBERO.CL El tiempo no se demorará en hacer justicia con los “treinta años”, que nos brindaron prolongados momentos de... El miedo inconcebible a la violencia El tiempo no se demorará en hacer justicia con los “treinta años”, que nos brindaron prolongados momentos de paz como pocos en nuestra historia. Cuando se ha querido hacernos creer que los años que siguieron a la recuperación de la democracia en 1990 –los emblemáticos “treinta años”– habrían sido un mal recuerdo, cuando no un tiempo deleznable de nuestra historia, se suele dejar de lado el bajo nivel de violencia, de cualquier tipo, del que disfrutó la sociedad chilena en esas décadas. No hace tanto que en Chile apenas se hablaba de ella como se hace ahora, que ocupa un lugar prominente entre los problemas que aquejan al país. En los estudios internacionales sobre la materia nuestro país se ubicaba entonces entre las naciones más pacíficas del mundo. Los extranjeros que nos visitaban, entre ellos los inversionistas, lo apreciaban. No es que no hubiera brotes de violencia aquí y allá. Aun así, los bajísimos niveles que alcanzó fue una de esas virtudes que nos ponían de igual a igual con países desarrollados. En esta cuestión, como en otras, el tiempo no se demorará en hacer justicia con los “treinta años”, que nos brindaron prolongados momentos de paz como pocos en nuestra historia. Pero ya no más. Ahora no es más que un buen recuerdo de lo que pudimos lograr después de una dictadura larga que, no habrá de olvidarse, usó la violencia sin reservas para mantenerse en el poder. La primera señal de violencia inusitada entre nosotros, una violencia organizada y recurrente, emergió del movimiento estudiantil de 2011. Las masivas y numerosas marchas de ese tiempo casi siempre terminaron en desmanes cada vez más violentos que ya no podían ser controlados por las fuerzas del orden. El sistema político apenas tomó nota del nuevo escenario que se estaba gestando en el país y que iba camino de instalarse como una nueva práctica tolerada por grupos crecientes de la sociedad. A las iniciativas que se promovieron para ponerle coto, la izquierda –en ello la acompañó irreflexivamente la centroizquierda concertacionista– opuso el concepto de la “criminalización de los movimientos sociales”, muy eficaz para paralizarlas o derribarlas sin mayor trámite. Se sumó luego la creciente violencia en la Araucanía y la que se ha instalado sin contención en las poblaciones dominadas por el narcotráfico. Para colmo, últimamente aparecen focos de violencia asociados a una descontrolada inmigración donde, de nuevo, el sistema político llega tarde o se encuentra paralizado entre posturas opuestas. Entretanto, la violencia se ha convertido en uno de los principales problemas de la sociedad chilena y sus víctimas son, como siempre en estos casos, los sectores más desposeídos del país. Su envergadura demandará unas convicciones y talento político que no abundan actualmente en el país, mucho menos en un gobierno de izquierda, no sólo inexperimentado en estas lides, sino que notoriamente incómodo respecto de una materia en la que sus propias contradicciones le restan impulso para enfrentarla. Ese “miedo inconcebible a la pobreza”, que cantaba el Gitano Rodríguez hace 50 años, ha devenido en un miedo inconcebible a la violencia, que ahora tiene al país y a muchos de sus ciudadanos en vilo.
  20. ¿Por qué debería importarnos la política? THECONVERSATION.COM La inmensa mayoría apoya la democracia, pero cunde la desafección. El desencanto hacia los... ¿Por qué debería importarnos la política? La mayoría de la población de las poliarquías occidentales dice apoyar la democracia como forma de gobierno, pero reconoce no interesarse por la política, desconfiar de las instituciones e, incluso, odiar a sus representantes. La democracia - Robert A. Dahl | PlanetadeLibros WWW.PLANETADELIBROS.COM La democracia, de Robert A. Dahl. Una lectura imprescindible para cualquiera que esté interesado en la política. https://www.analisis.cis.es/cisdb.jsp Un dato revelador: más del 60% de la ciudadanía española dice no estar interesada en la política. Así, la ciudadanía vota sopesando a quién no votará y acaba eligiendo una candidatura por descarte, sin convicción. De esto trata el malestar y cinismo democráticos. ·CIS·Centro de Investigaciones Sociológicas·Ficha del estudio WWW.CIS.ES Crisis y malestar democrático en España - Dialnet DIALNET.UNIRIOJA.ES Autoría: Francisco José Llera Ramo. Localización: Los nuevos problemas sociales: duodécimo Foro sobre... Cinismo político. Un nuevo estilo discursivo en las democracias liberales | Revista Internacional de Pensamiento Político WWW.UPO.ES El desencanto hacia los representantes políticos es creciente y los liderazgos democráticos viven sus horas más difíciles y duras. Desde principios del siglo XXI, los regímenes democráticos-liberales son desafiados globalmente por los regímenes autoritarios-iliberales. Estas razones son suficientemente relevantes para repensar la importancia de la política. ¿Qué es el liderazgo político? THECONVERSATION.COM En todas las épocas ha habido dirigentes públicos. El artículo expone algunas ideas relevantes sobre el... CIDOB - ¿Democracias iliberales? WWW.CIDOB.ORG Aparentemente el número de democracias mundiales se habría multiplicado tras el fin de la... La visión aristotélica Para Aristóteles (384–322 a. e. c.), la política es el “arte de lo posible”. Esta definición encierra un saber clave para pensar lo político en nuestro tiempo. Partiendo de ella, se medita sobre el sentido de la política, desde el enfoque del realismo político clásico. El fundador de este enfoque fue Aristóteles: el estudioso de la política más importante de la Antigüedad. Philosophica: Enciclopedia filosófica on line — Voz: Aristóteles WWW.PHILOSOPHICA.INFO Retórica, democracia y crisis. Un estudio de teoría política | CEPC WWW.CEPC.GOB.ES Detalle | Fondo de Cultura Económica WWW.FCEDE.ES WWW.UNEBOOK.ES POLÍTICA, ARISTÓTELES, 12,50€. Compuesta entre el 330 y el 323 a.C., la ´Política´ se puede considerar en... La raíz etimológica de la palabra política se halla ligada a polis (ciudad), y supone que la política solo pueden hacerla los animales de polis y logos. Es decir, los seres humanos son eminentemente políticos, pues dependen de la ciudad para realizar su naturaleza y vivir bien (eudaimonía). El ciudadano como ser político en la filosofía política aristotélica | Escritos REVISTAS.UPB.EDU.CO La política trata sobre los asuntos comunes que nos afectan en la ciudad. Y según cómo nos impliquemos en tales asuntos, quienes la habitamos tendremos diversas posibilidades de convivencia. Entre estas posibilidades nos jugamos la libertad política y la dignidad humana. Política y posibilidades de convivencia Las posibilidades de convivencia, abiertas en las variadas puertas de la polis libre, constituyen algo distintivo del Homo sapiens. Este está forzado a satisfacer sus necesidades biológicas, puede producir artefactos e inventar instrumentos para afrontar su vida material, pero también tiene la posibilidad de forjar un mundo común, en el que puede vivir bien y ser libre. Ese mundo común, para Hannah Arendt (1906-1975), está conformado por palabras y acciones. La condición humana - Hannah Arendt | PlanetadeLibros WWW.PLANETADELIBROS.COM La condición humana, de Hannah Arendt. A la vez análisis histórico y propuesta política de amplio alcance... La vigencia de Hannah Arendt y su pensamiento crítico THECONVERSATION.COM En estos tiempos marcados por el populismo, las ideas de la autora de “La Condición Humana” cobran más... Los discursos públicos constituyen la polis, al tiempo que condicionan las posibilidades de convivencia de sus presentes y futuros moradores. En una polis es posible vivir una vida decente si las personas no se humillan entre sí, y las instituciones no humillan a las personas. Esto es: se puede deliberar sobre las diferencias, llegar a acuerdos, y regular los conflictos. Pero ello nunca es fácil y requiere participar en la polis. LA SOCIEDAD DECENTE. AVISHAI MARGALIT. Libro en papel. 9788449324260 WWW.UNEBOOK.ES LA SOCIEDAD DECENTE, AVISHAI MARGALIT, 17,50€. Avishai Margalit construye su filosofía moral a partir... Participar en política no es aplazable y puede adoptar distintos modos: votar, defender una idea en un debate público, contactar con un representante, apoyar (o refutar) un discurso político en las redes, asistir a una protesta social, etc. La participación política en la teoría democrática: de la modernidad al siglo XXI | Revista de Estudios Políticos RECYT.FECYT.ES La diferencia entre la eudaimonía y subsistir es notoria. No es igual vivir en una polis que educa en un marco de libertades y es posible pensar autónomamente, que vivir en una sociedad donde se restringen las libertades y la libertad de pensamiento se considera un crimen. La célebre novela 1984, escrita por Orwell, ilustra muy bien este problema: véase la caracterización orwelliana del crimental, de la ideacrimen y del malpensamiento. Tales palabras forjan una neolengua y un mundo antipolítico que niega el lazo común, olvida la interdependencia social y la política razonable. 1984. ORWELL, GEORGE. Libro en papel. 9788499890944 WWW.UNEBOOK.ES 1984, ORWELL, GEORGE, 8,95€. «No creo que la sociedad que he descrito en 1984 necesariamente llegue a ser... Nueve inquietantes cosas que ya estaban en ‘1984’ de Orwell y ahora tienes en tu casa | ICON | EL PAÍS ELPAIS.COM El clásico del escritor británico sobre un Gobierno obsesivo con el control se escribió hace 70 años. Hoy... Victoria Camps: 'Ser razonable en política no es una quimera' WWW.LAVANGUARDIA.COM (Actualiza la NA3251 con más contenido de las intervenciones de Victoria Camps y María Teresa... El crimental orwelliano representa todos los pensamientos heterodoxos de una persona, como las ideas que cuestionan la ideología vigente en una dictadura. De modo que pensar diferente a lo establecido por el régimen te puede costar la vida o tener infinidad de obstáculos. Así, por ejemplo, ha ocurrido (y ocurre) en las variadas dictaduras de los tiempos modernos: la Alemania de Hitler, la Unión Soviética leninista y estalinista, la España de Franco, la Rusia de Putin, la Corea del Norte de Kim Jong-un. El gran dictador - Wikipedia, la enciclopedia libre ES.WIKIPEDIA.ORG También ocurre en la China de hoy, donde rige un sistema de crédito social que diferencia entre buenos y malos ciudadanos, otorgándoles puntuaciones oficiales. Todo ello apoyado en la vigilancia social mediante tecnologías de la información. Únicamente los considerados buenos ciudadanos chinos y que actúan dentro del marco establecido pueden acceder a ciertos bienes sociales, como una plaza en una universidad, un piso en alquiler, etc. Sistema de crédito social chino - Wikipedia, la enciclopedia libre ES.WIKIPEDIA.ORG ¿Hacia una convivencia libre y digna? Pocas cosas perjudican más a los seres humanos que negarles las posibilidades de ser libres y dignos. La convivencia requiere esmerarse en crear relaciones decentes y respetarse mutuamente en la polis. Sin duda, los llamados regímenes iliberales, proclamados incluso dentro de la Unión Europea (véase la Hungría de Viktor Orbán), impiden las posibilidades de convivencia de muchos de sus habitantes. Elecciones en Hungría: La quinta victoria de Orbán consolida su régimen iliberal en Hungría | Internacional | EL PAÍS ELPAIS.COM Fracasa el experimento de unir a la oposición en un bloque como única vía para derrotar al líder... La difamación pública y el uso del odio contra ciertos grupos sociales (homosexuales, inmigrantes, pobres, etc.), también presente en las democracias, menoscaban la libertad y dignidad humanas. La calumnia pública y los manejos demagógicos del odio destruyen la convivencia en la polis. Así se debilitan las democracias. El odio a los pobres, la fobia más común THECONVERSATION.COM La buena educación es el mejor antídoto contra la mala política internacional, las fobias y la... Derechos Humanos en Hungría- Situación Actual WWW.ES.AMNESTY.ORG Descubre nuestro trabajo de investigación sobre la situación de los derechos humanos en diferentes... WWW.UNEBOOK.ES Ficha del libro La política y las instituciones, en una sociedad libre y decente, pueden brindar a los seres humanos las oportunidades de ser libres, de respetar a quienes piensan diferente, de educarse en libertad, de deliberar sobre los conflictos, etc. Estas posibilidades son demasiado importantes como para dejarlas en manos de los demagogos de turno. Por ello, es necesaria la participación ciudadana en la polis. Si realmente nos importa la política tendríamos que evitar, a toda costa, las ideologías totalitarias y los variados fanatismos. WWW.UNEBOOK.ES CRÍTICA DE LAS IDEOLOGÍAS. EL PELIGRO DE LOS IDEALES, RAFAEL DEL ÁGUILA, 18,00€. Con esta... CONTRA EL FANATISMO RELIGIOSO (SERIE GREAT IDEAS 39). VOLTAIRE. Libro en papel. 9788430617265 WWW.UNEBOOK.ES CONTRA EL FANATISMO RELIGIOSO (SERIE GREAT IDEAS 39), VOLTAIRE, 6,99€. 40 grandes ideas que han... La Sociedad De La Intolerancia de Vallespín, Fernando 978-84-18526-37-4 WWW.TODOSTUSLIBROS.COM Entre las dimensiones de crisis de la democracia liberal hay una particularmente aguda: la creciente... La ciudadanía libre-democrática no aparece espontáneamente, sino que requiere ciertas condiciones sociopolíticas: bienestar social, educación, trabajo digno, juicio reflexivo, prudencia, imaginación y pensamiento ampliado. Mientras las democracias favorecen esas condiciones, las dictaduras las impiden. La corrosión del carácter - Sennett, Richard - 978-84-339-0590-1 - Editorial Anagrama WWW.ANAGRAMA-ED.ES En el «nuevo capitalismo», la concepción del trabajo ha cambiado radicalmente. En lugar de una rutina... La propuesta de ciudadanía democrática en Hannah Arendt | Política y Sociedad REVISTAS.UCM.ES
  21. Violencia consustancial - El Líbero ELLIBERO.CL La progresión que ha tomado la violencia en los últimos días no tiene precedentes. Violencia consustancial El problema del gobierno de Gabriel Boric es que tiene fallas estructurales para enfrentar esta situación. Solo una profunda rectificación que reniegue de conductas pasadas y busque soluciones consensuadas puede avanzar hacia una mayor paz social. Antes de cumplir dos meses en el cargo, el presidente Boric gobierna un país sumido en la violencia. Es cierto que los actos que alteran la paz en Chile vienen de antes, pero la progresión que han tomado en los últimos días no tiene precedentes. Una ministra del Interior recibida a balazos en Temucuicui y un presidente de la República que admite que no hay condiciones de seguridad para que él viaje a La Araucanía no son situaciones que hubiésemos visto antes. Una marcha en el Día del Trabajo en que cuatro personas resultan heridas a bala por enfrentamientos entre civiles tampoco es algo habitual. Estudiantes de tradicionales liceos en Santiago quemando buses frente a sus establecimientos es ya pan de cada día. La violencia que atemoriza a los chilenos por estos días parece tener al menos tres vertientes. La primera es la de La Araucanía y la Macrozona Sur, donde grupos terroristas -esgrimiendo supuestas reivindicaciones indígenas (que la mayoría de esa etnia no suscribe)- asolan diariamente a los ciudadanos con armas de fuego, ataques incendiarios, robos y otro tipo de agresiones. Desde que asumió Boric y terminó con los estados de excepción, prácticamente no hay un día en que agricultores, parceleros, trabajadores y contratistas de faenas forestales, comuneros, comerciantes y otras personas se hayan librado de alguno de estos ataques, poniendo en peligro sus vidas y viendo destruidos sus bienes. Los agresores, que retroalimentan su actividad con el negocio del narcotráfico y el robo de madera, buscan amedrentar a todas sus víctimas con el objetivo de desplazarlos de sus propiedades, trabajos y tierras. Un segundo foco de violencia proviene de la instalación de bandas criminales que se apropian de lugares claves dentro de las ciudades para desarrollar actividades ilícitas que incluyen comercio ilegal, narcotráfico y robos a transeúntes y compradores. Es habitual que estos grupos estén integrados por inmigrantes, que utilizan desconocida violencia en sus acciones y no temen atacar a la policía. El epicentro en Santiago es el barrio Meiggs en Estación Central. Un inmigrante murió al recibir una bala en una riña en el Persa Biobío. En otras ciudades del país también se han apropiado de lugares céntricos donde campean sin contrapeso. El tercer foco mezcla la agitación estudiantil con la reivindicación política. Estudiantes movilizados, émulos de los del año 2011, han decidido utilizar profusamente la violencia y tomado el control de liceos emblemáticos como el Instituto Nacional o el Barros Arana, donde, disfrazados con overoles blancos y máscaras, realizan sus performances, que incluyen la quema de autobuses, destrucción de infraestructura del colegio y agresión a quien se les ponga por delante. Algunos se suman también a las movilizaciones en la Plaza Baquedano los días viernes y a cualquier manifestación política de izquierda. A estos focos, localizados, se agrega la delincuencia desatada que está en distintos lugares e incluye portonazos, robo de automóviles y asaltos a residencias y saqueos de comercios. El problema del gobierno de Gabriel Boric es que tiene fallas estructurales para enfrentar esta situación. En La Araucanía, al adoptar la tesis del Wallmapu y decolonialismo, alimenta la violencia y se hace cómplice del desplazamiento de los propietarios de esas tierras que persiguen los grupos terroristas con que pretende negociar. Adicionalmente, su aceptación del uso de la violencia como instrumento de la política (que es la esencia del 18 de octubre) ha quitado todo margen de acción a Carabineros, transformándola en una policía incapaz de mantener el orden público. El gobierno sospecha de Carabineros, ordena investigaciones frente a denuncias temerarias, Gabriel Boric se atreve a hablar de connivencia. Ni el presidente ni sus ministros tienen autoridad moral para garantizar la paz social, si Boric ha votado en contra de la ley anti saqueos y anti barricadas; la que sanciona el uso de fuegos artificiales; la que tipifica el delito de robo y hurto de madera; la que aumenta las penas por atentados incendiarios; la que tipifica la alteración de la paz pública; la que modifica la ley de control de armas y la que permite el resguardo de infraestructura pública a las fuerzas armadas; además de promover un indulto a los delincuentes del 18 de octubre. Así las cosas, la violencia es consustancial al gobierno. Sólo una profunda rectificación que reniegue de conductas pasadas y busque soluciones consensuadas puede avanzar hacia una mayor paz social. Agendas de seguridad, estados intermedios o consejos asesores que no rompan con el pasado serán inútiles y llevarán a mayores frustraciones. La ministra Siches, al decir que la apuesta es que “ojalá las armas sean sólo del monopolio de las policías”, vuelve a mostrar su ignorancia en la materia: los delincuentes no usan armas inscritas y cuando se enfrentan a los policías, éstos no pueden usar sus armas porque corren el riesgo de ser procesados; otro volador de luces. En este peculiar país en que vivimos el monopolio de las armas parecen tenerla los delincuentes y terroristas.
  22. From El Salvador to Africa, the Next Currency War Pits Populists MISES.ORG In the face of the coming hardship, central bankers and globalist institutions are going to demand... De El Salvador a África, la próxima guerra de divisas enfrenta a los populistas contra los banqueros El sistema monetario mundial se enfrenta a desafíos históricos. Primero, una década de dinero fácil y una inflación de precios bajos percibida convencieron a nuestra generación actual de banqueros centrales de que no había costos para una política agresiva. El resultado fue un atracón monetario durante los bloqueos por covid que ha provocado crisis monetarias en todo el mundo, incluso en Turquía, Japón y toda América Latina. Turkey’s war with inflation: ‘Prices change daily and everyone is scared’ | Inflation | The Guardian WWW.THEGUARDIAN.COM Erdoğan’s quixotic policies are putting pressure on prices, but now fallout from Ukraine is pushing the country... Japan finance minister makes most explicit warning yet against yen slump, economic fallout WWW.REUTERS.COM Japanese Finance Minister Shunichi Suzuki said on Tuesday the damage to the economy from a weakening yen... Bloomberg - Are you a robot? WWW.BLOOMBERG.COM Estos problemas son anteriores a la invasión rusa de Ucrania. Esta interrupción masiva de la economía global ha estresado aún más las cadenas de suministro y los mercados energéticos. Los formuladores de políticas ahora reconocen la escasez de alimentos, y las muertes que resultarán de ellos, como inevitables, aunque la prensa corporativa los ignora en gran medida. Solidarizarse con Ucrania no solo significa que muchos gobiernos europeos no saben cómo mantendrán la calefacción en invierno, sino también que el sistema bancario europeo se verá obligado a tragarse la deuda rusa. Estas pérdidas son aún más preocupantes dado el impacto de las imprudentes políticas de tipos de interés negativos del Banco Central Europeo, que requerían una mayor exposición a activos financieros de mayor riesgo. Los responsables políticos europeos dependían de un mayor crecimiento económico para compensar el gasto de emergencia. En cambio, la Unión Europea está librando una guerra económica que la ha llevado al borde de una nueva recesión. Lockdowns and Easy Money Bring a Weak Recovery for Europe MISES.ORG The eurozone still had an unemployment rate of 8.3 percent and more than 7 million furloughed jobs... Por supuesto, es en última instancia el dólar el que respalda el orden monetario actual, pero la Reserva Federal se enfrenta a su propio conjunto de desafíos sin precedentes. Si bien las cifras oficiales de inflación al consumidor ya rondan el 9 por ciento, los estadounidenses reales están viendo aumentos de precios del 20 al 30 por ciento en necesidades como vivienda, alimentos y gasolina. Esto ha empujado a los miembros de la Reserva Federal a señalar un compromiso institucional para aumentar las tasas de interés, lo que incluye aceptar aumentos de tasas de cincuenta puntos o más. The Fed ‘would be making a statement’ with a 75-basis point rate hike: Strategist FINANCE.YAHOO.COM Dana D'Auria, co-chief investment officer at Envestnet, joins Yahoo Finance Live ahead of the upcoming... ¿Mantendrán esta postura cuando la economía se acerque a una recesión? ¿Reconfirmarán los demócratas a Jerome Powell como presidente de la Fed si creen que lo hará? Independientemente de lo que hagan los banqueros centrales en el futuro, la realidad es que el mundo está al borde de una crisis económica global, con una confianza en las instituciones gubernamentales merecidamente baja. Este es el último de una larga lista de fallas del "estándar de doctorado" que ha enriquecido a la élite, robado a las masas y empoderado a una clase tecnocrática con poderes increíbles y en formas que incluso la mayoría de los funcionarios electos no entienden. Financialization: Why the Financial Sector Now Rules the Global MISES.ORG "Financialization" is the process by which a normal economy is transformed into a fragile economy... Fauci and the Fed: America's Technocratic Frauds MISES.ORG This past March, Dr. Anthony Fauci sparred with Dr. Rand Paul over any public health benefit that came from... Estos desafíos globales, por terribles que sean, han creado un entorno propicio para que surjan soluciones. Con este fin, está surgiendo un patrón interesante que podría demostrar soluciones prácticas para un momento político que a menudo carece de ellas. El año pasado El Salvador se convirtió en el primer país en reconocer bitcoin como moneda de curso legal. Mientras que otros países, e incluso algunos estados de EE. UU., habían creado entornos regulatorios favorables para las criptomonedas, El Salvador, encabezado por el presidente Nayib Bukele, fue el primer estado en reconocer oficialmente las criptomonedas. Si bien existen críticas válidas a los detalles del plan de El Salvador, las ramificaciones políticas son significativas. El Salvador Blazes the Path to Bitcoinization MISES.ORG On Saturday, El Salvador’s president [Nayib Bukele] shook the Bitcoin world by announcing a plan to make... Bitcoin's El Salvador Option MISES.ORG If Bukele really wants monetary freedom for El Salvador, he should not have presented them with what... Primero, este movimiento fue reconocido instantáneamente como una amenaza para el Fondo Monetario Internacional y los Estados Unidos. El primero advirtió al régimen de Bukele contra la implementación de las nuevas reglas, advirtiendo que la política “implica grandes riesgos para la integridad financiera y de mercado, la estabilidad financiera y la protección del consumidor”. Mientras tanto, un grupo bipartidista de senadores estadounidenses ha propuesto una legislación dirigida al país latinoamericano; una legislación que, según argumentan, es necesaria para garantizar que la adopción de bitcoin no enriquezca a los malos actores. (Todos los senadores que patrocinaron el proyecto de ley continúan apoyando miles de millones de dólares de ayuda estadounidense que se envían a grupos de milicias en Ucrania). IMF urges El Salvador to scale back its push for Bitcoin as legal tender WWW.PBS.ORG The International Monetary Fund says that El Salvador should dissolve the $150 million trust fund it created... Risch, Menendez, Cassidy Introduce Legislation to Mitigate Risks of El Salvador’s Adoption of Bitcoin WWW.FOREIGN.SENATE.GOV United States Senate Committee on Foreign Relations A fines de abril, el presidente de la República Centroafricana anunció que CAR se unirá a El Salvador en el reconocimiento de bitcoin. Al hacerlo, un asesor cercano al presidente basó la decisión como una que le dará al país una ventaja sobre los demás. "Nuestra nación debe ser capaz de perseguir su destino y unirse a las filas de aquellos que no solo entienden completamente la importancia de la tecnología Blockchain, sino que también están ansiosos por legislarla", dijo en un comunicado Obed Namsio, director del gabinete del presidente. Si bien parte del atractivo de bitcoin para ambos países es el potencial para atraer inversiones de la criptoindustria, hay otra dinámica importante en juego: en ambos casos, el impulso para la aceptación de bitcoin provino del poder ejecutivo, no del banco central. Como informó Bloomberg, el movimiento de CAR se hizo completamente independiente de los banqueros centrales: La decisión de la República Centroafricana de apresurarse a hacer de Bitcoin una moneda de curso legal tomó por sorpresa a una parte interesada clave: la autoridad monetaria de la región... El Banco de los Estados de África Central, que administra el franco CFA de África Central, la moneda regional utilizada por seis países, no había sido informado, dijo el viernes el portavoz del banco, sin dar más detalles. Si bien el Banco Central de Reserva de El Salvador ha ayudado a facilitar el reconocimiento legal de bitcoin en su país, el impulso para la medida provino completamente del presidente Bukele y ha sido fuertemente criticado por ex funcionarios del banco. Bukele, quien en un momento se autodenominó "el dictador más genial del mundo", es controvertido por razones que van más allá de la competencia monetaria y se ha inclinado fuertemente por ser un líder populista experto en tecnología. Can Bitcoin Be a National Currency? El Salvador Is Trying to Find Out. WWW.WSJ.COM The country made bitcoin legal tender last September and now is aiming to raise $1 billion to fund expansive... Lo interesante aquí no son las motivaciones subyacentes de Bukele o el presidente de la CAR, Faustin-Archange Touadéra, sino que estamos viendo una era de líderes electos que reconocen la ventaja de liderar en temas monetarios independientemente de las autoridades monetarias. Si la inflación continúa como un problema político mundial, es probable que sigamos viendo que el impulso de las alternativas monetarias proviene de populistas políticos, no de expertos en políticas bien acreditados. ¿Se trasladará esta tendencia a la política estadounidense? Queda por verse. Un artículo reciente de Politico calificó el creciente interés de los populistas de derecha estadounidenses en las criptomonedas como "la venganza de Ron Paul". Figuras como Peter Theil y Steve Bannon, quienes son grandes ganadores en la victoria de JD Vance en las primarias republicanas del Senado de Ohio de esta semana, han hablado de que las criptomonedas son un arma importante contra el régimen. La prensa corporativa ya se está volviendo loca ante la idea de que el Partido Republicano sea transformado en una plataforma populista jacksoniana moderna. Ron Paul’s Revenge - POLITICO WWW.POLITICO.COM His political "revolution" sputtered. Then his disciples found cryptocurrency. Now, they want to... Thiel Shreds $100s, Mocks the Unwashed Masses at Crypto Conference GIZMODO.COM The billionaire used his Miami Bitcoin 2022 keynote to rip several hundred-dollar bills as an opening bit and... Bannon and the Bitcoin candidate- POLITICO WWW.POLITICO.COM What Peter Thiel, J.D. Vance, and Others Are Learning From Curtis Yarvin and the New Right | Vanity Fair WWW.VANITYFAIR.COM They’re not MAGA. They’re not QAnon. Curtis Yarvin and the rising right are crafting a different strain of... La historia muestra que pocos problemas pueden desafiar el orden político tanto como las consecuencias de una inflación severa. Ante las dificultades que se avecinan, los banqueros centrales y las instituciones globalistas exigirán más poder para responder a la crisis que crearon. Bitcoin les da a sus oponentes políticos un arma contra ellos. En el futuro, será interesante ver si El Salvador y la República Centroafricana siguen siendo atípicos o se convierten en el modelo que siguen los demás. ¿Por qué la República Centroafricana ha adoptado Bitcoin como moneda de curso legal? La República Centroafricana, una de las economías más pobres del mundo, se ha convertido en el segundo país en convertir Bitcoin en moneda de curso legal. ¿Cuáles son los motivos detrás de esta decisión?
  23. El Yemen no fue bombardeado durante un mes entero por primera vez desde 2015 - SWI swissinfo.ch WWW.SWISSINFO.CH Saná, 5 may (EFE).- El Yemen, escenario de una guerra desde 2014, no ha sido bombardeado durante un... El Yemen no fue bombardeado durante un mes entero por primera vez desde 2015 Saná, 5 may (EFE).- El Yemen, escenario de una guerra desde 2014, no ha sido bombardeado durante un mes entero por la aviación de la coalición militar liderada por Arabia Saudí, algo inaudito desde 2015 y que se ha producido este abril por en el alto el fuego con motivo del mes sagrado musulmán del ramadán. Fuentes militares de los rebeldes hutíes del Yemen indicaron a Efe en condición de anonimato que la aviación de la coalición no bombardeó el país desde que el pasado 2 de abril se acordara una tregua integral de dos meses con el Gobierno internacionalmente reconocido y la alianza militar que lo respalda. Sin embargo, las fuentes insurgentes apuntaron que la alianza sí perpetró ataques con drones los pasados días 2 y 4 de mayo en dos estratégicas provincias del país, tras un mes sin incursiones aéreas. La organización Yemen Data Project afirmó en un comunicado que "por primera vez desde febrero de 2015 no se registraron ataques aéreos de la coalición liderada por Arabia Saudí en Yemen durante todo un mes". Según la nota, esta es la primera vez desde que se inició el conflicto "que un alto el fuego ha resultado en un cese completo de los ataques aéreos" y recordó que en anteriores treguas los bombardeos disminuyeron pero no se detuvieron. Asimismo, denunció que esta "pausa sin precedentes en la campaña de bombardeos" se produjo después de un "aumento significativo" de las incursiones aéreas de la coalición durante el primer trimestre de 2022, donde el número de víctimas mortales superó los números registrados durante los últimos cuatro años. Entre enero y marzo al menos 471 civiles murieron en bombardeos de la alianza, una cifra 40 veces mayor que la del mismo periodo del año anterior y la más alta registrada desde principios de 2018, según el Yemen Data Project. Esta organización, que no documenta los ataques con drones, afirma que desde que la coalición árabe intervino en el Yemen en 2015 ha llevado a cabo casi 25.000 incursiones aéreas que han matado a casi 9.000 civiles, mientras que otros 10.000 han resultado heridos.
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