Día sábado recién pasado decido ir a tomar un café. Ya estando en pleno Santiago centro es que me propongo ir a la galería de Panki, ingreso y en el primer local a la izquierda me saluda su anfitriona, mujer que vestía en parte superior una malla que dejaba entrever unos generosos par de pechos de piel clara, hermosa areola y un pronunciado pezón. Su parte inferior con una falda negra que coronaba unos hermosos, firmes muslos y por ello también mi intuición fue que posteriormente existirían unas hermosas y contundentes masas glúteas.
Al ingresar pido un consumo y cancelo con $20.000 y la anfitriona me dice espéreme atrás, algo confundido por no saber cual era la parte delantera y posterior de la barra camino y me coloco tras la barra, me dice ahí atrás amor que era un pasillo con un sillón estratégicamente bien ubicado.
Llega ella y me dice me llamo Evita, dueña de una contundente y firme anatomía, piel clara y unos ojos de color con sensual mirada.
Comienza con un baile, besos en cuello, orejas, mientras yo observaba y acariciaba tremenda mujer. Baja mi pantalón de buzo aparece en escena el miembro viril ya agarrando señal en todo su esplendor coloca el traje de gala para recibir generoso cariño con sus labios y no se quedan atrás los testículos que también reciben sus caricias con aquella juguetona lengua, tomo mi miembro de la base y le expongo mis testículos para que pueda degustar mis pelotas mas generosamente (ufff que delicia y relajo mas extraordinario).
Posteriormente se levanta la falda que adornaba ese delicioso derrier y para mi sorpresa no existía prenda de vestir ahí pero diviso una hermosa sonrisa que se formaba con sus labios vaginales los cuales quedan expuestos a mi. Evita se tiende en el pequeño sillón y abre las puertas del palacio del placer. Tomo sus piernas y comienzo a entrar en aquella sonrisa húmeda, su posterior felación la cual me relajo totalmente. Mirar el cielo, cerrar los ojos y sentir transportarse el placer por el interior de las venas se puede sentir allí. Nuevamente procedo a degustar del palacio del placer que cobija entre sus piernas. Postcoito procedo a darle las gracias por tamaña atención dada a mi persona y le comento que me sorprendió gratamente la atención de este templo.
Me quedo para tomar una bebida, compartir un tiempo en la barra y también unos bailes con felación incluida. Una maravilla su atención. También converse con otra chica bien bonita y agradable y la dueña que es muy simpática, amorosa y que al despedirme me obsequio un par de dulces los cuales comí camino a casa después de la agradable sensación vivida en el Panki.