Datos generales:
Nombre = Daniela
Edad = 26 o +
Internet= https://www.sexosur.cl/@escort15934
Costo= $35.000
Nacionalidad = colombiana o venezolana
Ubicación= lota 184
Lugar= Casa con más chicas
Tipo= agencia
Conserje= no
Fono= +56921642119
Horarios= ni idea
Comunicacion: wsp, mismo mensaje de siempre, promete de todo.
Notas servicio: 2.0
Nivel de Empotamiento= 0%
Estatura = 1.75 al ojo.
Contextura = 5.0 + (delgada).
Cara = 5.5 + (misma cara de toda caribeña).
Nivel de Photoshop= 100% (no es la misma de la publicación).
Trato: 1.0 Despota.
Besos = No doy.
Tetas = 2.0 chicas, caídas.
Culo = 6.0 (lo único bueno que tenía).
Pussy = 3.0 + (apretada, depilada).
Mamon = No hubo.
Movimientos pelvicos = No hubo, le di yo.
Calidad de sonido= 5.0 (cuando le di en 4 gimió, el resto estuvo muda).
Anal = No aplica (dudo que haga).
Ambiente = 2.0 pieza sucia, parecía bodega de tantas cosas que había.
Atención= 1.0 + (apurona, con tremenda cara todo el rato)
Relacion precio calidad = Perdida de plata.
Promedio Final = 3.3
Comentarios aparte: De caliente no se me ocurrió aplicar 🔎 y fui a ciegas a la dirección que me dieron por Wps. Llego y me dejan esperando unos cinco minutos afuera, en plena calle, con gente y autos pasando constantemente. Cuando por fin me hacen pasar, aparece una morena alta, con muchos tatuajes y una cara de pocos amigos, que apenas me indica dónde está el baño.
Luego pasamos a la pieza y me ofrece un trío por $10.000 más. Al decirle que no, me trata de flojo y se va de la habitación por unos diez minutos, más o menos. Me acuesto en la cama y, cuando vuelve, me pregunta por qué no estaba desvestido. Ella sola se saca la ropa y empieza a alegar que hacía mucho calor, que era imposible trabajar así. Me pasa toallas húmedas para que me limpie, me pone el preservativo y se acuesta en la cama como una estrella de mar.
En ese momento estuve a punto de irme, pero para no darle el gusto de botar la plata a la basura, empecé igual. En todo momento me mantuvo a distancia, evitando cualquier contacto cuerpo a cuerpo. Después de un rato me salgo y ella se para al lado de la cama. Le digo que aún no terminaba y la hago ponerse en cuatro, y de puro picado le di todo el rato que pude. Llegó un punto en que me pidió que terminara, así que le tomo los brazos por la espalda y sigo fuerte hasta el final (me terminó dejando las uñas marcadas en los brazos).
Me limpio con las toallas húmedas y, en tono burlón, me comenta que nunca hubo ninguna amiga para el supuesto trío, que solo era para sacarme $10.000 más. Intenta despedirse, pero yo le dejo la cara estirada y me voy enojado, aunque ya deslechado.