Yo no sería tan categórico, amigo Rocazo, creo que hubo un tiempo, no sé cuánto tiempo atrás, en que había algunas niñas harto ricas y cariñosas, no recuerdo los nombres, pero había dos hermanas que se ponían unas camisetas todas tijereteadas y nada más. Eran harto jugadas y calentonas. También recuerdo a Deborah, una morena bien pechugona, que me abría la camisa y me acariciaba con sus pezones, fijo que cada vez que hacía eso, terminábamos en el privado, jeje...
pero eso, claro es paleontología estokeril...