De repente, aparecen minas ricas,.pero se van lueguito a los locales del centro.
Lo único bueno es que se puede sacar a las minas al motel a un precio establecido.
Efectivamente Julieta estaba el Viermes y ya no está tan flaca. La lata es el gritón que anima y que estuvo weveando como media hora con una cagá de rifa.