Puchas, me recordó muchas experiencias fomes de mi pasado escandaloso, que hoy no tienen más rastro que el recuerdo, en todo caso, a mi me ayudó mucho mi ego espantoso, al punto de pasar de la profunda sensación de no merecer amor, a perder el pánico escénico, ahora que mi antigua figurita top paso a la del oso de 120 kilos...es raro, cuando pesaba sesenta kilos, me sentia deforme y poco sexy, ahora que la cosa es mas dificil y tengo como 15 años más, me siento en esas opiniones...quizas por el amor de muchas otras personas, amigas y amigos, admiradores en lo profesional y amantes que son sueltos de criterio...lo importante es no admitir ser un objeto de consumo, porque somos personas únocas y maravillosas, perfectas por ser únicas...besos para todas!!!
Puta que te echo de menos vieja!!!!!!!!!
Besos.