Vengo llegando de estar en este sagrado templo,
primero, tuve la oportunidad de charlar avec mon amour, como veinte minutos, ¡qué mujer más encantadora! Si en la visita anterior me enamoré, en esta visita me recontraenemoré. Si no hubiera sido que Amber estaba preparada para estar conmigo, capaz que se me hubiera pasado la hora completa con "elle". Yo creo que si no estuviera Amber, si no me gustara ninguna de las masajistas, si el local fuera penca, seguiría yendo igual, sólo por tener la oportunidad de verla, de conversar con ella, de contemplarla. Si no tuviera plata para ir, iría a dejar el pan para el desayuno, o el diario o el gas para las estufas, pero iría igual... jajaja
Segundo. Mi vista agendada con Amber. Si por ahí me había declarado monógamo, con Amber y madame no me queda otra que ser bígamo. Qué mujer más rica esta Amber, confieso que soy un devoto de toda su humanidad, pero de la parte que va entre donde termina su espalda y comienzan sus bellos muslos, soy un fanático. Si en la primera visita Amber me dejó cautivo, esta vez soy su esclavo.
Torn between two lovers, creo que se llamaba la canción. Así me siento cuando vengo a este templo.
Ya dejaré mi reporte donde corresponde.