El Viernes pasado cerré mi enésimo año cafetero en este local. Pasé sin muchas esperanzas pasadas las 10 de la noche, luego de haber rebotado en la cuadra maldita (no estaba ninguna de mis favoritas).
Eché un vistazo rápido al local y las mismas minas de siempre que, en su mayoría, llevan como cinco años allí. Pero de pronto me fijé en una niña "nueva", una medio rubia de nombre Camila, de unos 23 años. Bonita de cara y carnudita, además de simpática y con buena conversa.
La invité dos consumos a 4 K cada uno, los que si bien son caros, duraron como 15 minutos y se pagan altiro, no como en otros cafés que los van acumulando y después tratan de cobrar más de la cuenta.
Si bien el baile aquí es más soft, la mina se dejaba tocar enterita. Lo freak fue que, en medio del baile, tocaron en el wurlitzer "Por una cabeza"; inédito en café, así que a lo Pacino no más.
Recomendable la chiquilla, aunque las atenciones más hot tienen precios prohibitivos de 4 Arturos y más.