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cliff

EstoKador Santiago
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  1. Señores Acabo de "cerrar" la invasion con un dual cata-andreita de miedo... como quedó fuera del alcance de los links indicados por ElMago, crearé uno aparte una vez que me recupere... jeje... como adelanto.... ufff... se las traen estas muchachas, coordinadas, delicadas, hermosas... se pasaron.
  2. me anoto... si está la cata... ufff demas...
  3. waaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa Bueno, la vida es así.... a partir de ahora queda sólo en los recuerdos de aquellos que vivimos felices momentos con esta musa... En su memoria, el relato de mi último encuentro con ella... muy cerca del adios.. NOTA SERVICIO Nivel de Empotamiento = 70% Apariencia en gral. = 7.0 linda. Contextura =7.0 Edad = 20 +- Estatura = 1.68 aprox... Cara = 6.5 Besos = 7.0... creo que está en el top 10 de musas que he visitado. Pechos= 6.8... Culito = 6.5, que termina en unas piernas deliciosas. Masaje = 6.0 Oral = 7.0 c/c. Intenso. Sangoloteo = N/A Ambiente = 7.0 Atención= 70, como siempre. DATOS GENERALES Esta vez los omitiré Como suele comenzar toda sesion masajística que muchos foreros tenemos el placer de disfrutar lo mas seguido que nuestros bolsillos lo permitan, llamé por teléfono al templo y esta vez me contestó Alejandra. Como no la conocía decidí reservar hora con ella, muy agradable al teléfono así que supuse que sería igual en persona. Al llegar al templo a la hora acordada me recibe Sole. Me hace pasar y me explica que Alejandra estaba ocupada, que lo sentía y que la única chica disponible era ella. Yo había tenido algunas gratas sesiones con ella anteriormente, y sumado a la magnífica vista de su cintura y sus piernas que se dibujaban bajo el corto delantal blanco que llevaba puesto, no me disgustó para nada la idea de repetir una hora de placentero relajo con Sole. Su semblante no era el mismo de otras veces, aunque siempre fue un poquito callada y de voz fina, esta vez estaba mucho más (en esa oportunidad no le di mas importancia que asociarlo a los temas personales que cada uno de nosotros lleva a cuestas todos los días). Me sirvió un vaso de agua y luego de conversar un momento y ayudarme a sacarme la camisa y los pantalones, me llevó a la ducha. Me sacó la bata con suavidad y mientras me baño, sus manos pequeñas acarician mi espalda. Creo que en esos momentos el resto de las cosas ya pasan a segundo plano y mi cerebro deja de lado lo que ocurre afuera, dedicándose sólo a sentir, a cerrar los ojos y disfrutar... Comienza la sesión de masaje. Conversaciones... relajo... risas... y sensaciones de placer a raudales desde los pies hasta la punta de los pelos. Los minutos corren pero en el interior, la habitación no recoge la prisa y se limita a contener los sonidos del choque de sus enérgicos movimientos contra mi cuerpo. Su falda cae, luego su delantal, su sostén... y en un instante sus piernas están sobre mí, perfectas, torneadas, suculentas. Me vuelvo loco tocándolas y acariciando sus pechos, mientras ella planea lo que vendrá sosteniéndome y frotándome con fuerza. Cierro los ojos, siento su lengua, sus labios, su largo pelo oscuro haciendome cosquillas en el pecho... casi no aguanto las ganas de explotar pero no quiero que esto termine todavía, no sin obtener un beso, como aquellos que me dió la última vez. Sin embargo, en esta oportunidad me pide que no, no quise preguntar más porque todos tenemos derecho a negar un beso, así que acepté sin insistir... y sin que me importara demasiado, pues con todo el placer que me regalaba era suficiente y ya me hacía llegar al final... que mas podia pedir. Finalmente, se acerca, me pregunta si lo disfruté, a lo que asentí con una risa que se hizo cómplice de la suya, en el mismo momento en que me regaló un último beso. Sole, que te vaya bien.
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