Efectivamente en la casa siempre dan soluciones, Javier está siempre atento a las atenciones. Creo que el problema es cuando él o Sebastián no están, ahí se pone más engorrosa la cosa, la nueva Amparo no tiene personalidad, no conoce a los clientes por lo que el trato es más impersonal y hasta incomodo, es malo caer en comparaciones y por algo ya no está, pero así y todo igual se hecha de menos la atención de "Amparo" la cubana... es mi humilde opinión.