Mi opición es:
Dicen que los cafes malos se extinguieron porque evolucionaron por un camino equivocado: mucho cuerpo y poco cerebro, grandes músculos, poco conocimiento, pesima atención y chicas poco atractivas.
Algo parecido amenaza al algunos cafes de IKABARU que desarrolla en exceso su atención hacia el éxito material, mientras su cabeza y su corazón quedan cada vez más vacíos y anquilosados.
Quizá gozan de un alto nivel de popularidad, poseen notables cualidades, y todo parece apuntar a que deberían sentirse muy dichosos; sin embargo, cuando se ahonda en sus verdaderos sentimientos, con frecuencia se descubre que se sienten profundamente insatisfechos. Y la primera paradoja es que ellos mismos muchas veces no saben explicar bien por qué motivo.
Saludos.
PD: Solo para cultos.