Por medio de otra sugar me llegó nuevamente el contacto de esta chica. Lo más curioso es que ni se acordaba de que ya habíamos hablado antes. Desde el principio, eso sí, todo fue bastante atado con los horarios y las condiciones que ponía. La idea era que la invitaran a almorzar ostras, pero no solo a ella, sino también a una amiga. Y, para rematar, decía que únicamente tenía disponibilidad hasta las 3 de la tarde.
Más que concraear un encuentro me daba la impresión de que estaba buscando simplemente conseguir una invitación, sin mucho interés en cumplir con su parte del trato.