Ooohhh... hace un tiempo una compañera de pega tenía la misma fantasía, y me escogió a mi. Fue caído del cielo, porque nos teníamos ganas, pero no habíamos podido incursionar, más de allá de unos besos, agarrones y punteadas en la oficina. Cuánto yo anhelaba su culo...
La fantasía también la iban a hacer al revés, con otra mujer.
Sin embargo, como no todas las historias tienen final feliz, no se pudo: la mina iba a todas, pero el maricón del marido se echó para atrás a última hora...