De buena conversa, ofrece de todo a un costo bastante razonable, pero a la hora de juntarnos, siempre tiene un atado, cuya única solución es que le transfiera dinero. Ni las religiones piden plata tan rápido.
Tres veces acordamos juntarnos y las tres veces me indicó que tenia un problema y que necesitaba plata urgente para poder juntarse conmigo.
Evidentemente es una mina que anda puro webiando, seguramente el cuento ya le debe haber funcionado varias veces.
En mi opinión, una evidente estafa.