Este local partió mal, ya que si los dueños conocieran el funcionamiento del rubro sabrían que la peor época para los cafes es entre diciembre y marzo, vamos viendo; diciembre: compras navideñas, enero y febrero: vacaciones y marzo: útiles escolares, uniformes y patente. En suma, poca plata y pocos clientes. Si hubieran abierto tal vez en abril o mayo se habrían ahorrado el lamentable desempeño del verano, con barras semivacias, una que otra clausura por no pago de patente, y sin mencionar las aperturas del local los lunes a las 14 horas. Le achuntaron con los shows, eso hay que recalcarlo, pero con eso no alcanzaron a consolidarse y la realidad los obligó a mutar a cafe con vestido. Concepto en el cual les puede ir bien siempre y cuando cambien algunas cosas, por ejemplo eso de tener abiertas de par en par las puertas no ayuda a conservar la privacidad de la clientela. Yo entiendo que quieran proclamar que no tienen nada que ocultar, pero las puertas abiertas frenan a muchos potenciales clientes y eso mas a la corta que a la larga los va a perjudicar como negocio. También podrían utilizar de nuevo las pantallas, pero en vez de dar las peleas de la WWF que den los partidos de la Champion, nunca faltan los poseros que les gustan los equipos europeos. Y finalmente, un cafe con vestido sin sillas no es cafe con vestido, o al menos compren pisos. Para finalizar, para que no digan que todo son criticas, otro acierto ha sido la contratación de un ejercito de venezolanas. Ya que el que diga que es inmune al encanto de la mujer venezolana sencillamente no se la compro.