Holaaa, hacía rato que no pasaba por acá. Pero esta historia vale la pena contarla.
Hace unas semanas publiqué un anuncio en Locanto buscando una chica joven. Me escribió por interno un perfil con solo números, creado hace como 3 meses. Me pasó su número y me dijo que se llamaba Trinidad, que tenía 20 años, que una amiga le había hablado de Locanto y que se ofrecía para sexo normal por 100 mil.
Primero conversamos un rato. Ella me preguntó cuánto estaba dispuesto a pagar y, de caballero, le respondí que eso lo tenía que ver ella (weón, jajaja). Al final acordamos 100 lucas.
Le pedí fotos y… wow. Era una pendeja rica, linda y sexy. De inmediato se me prendieron todas las alarmas y las sospechas. Así que le pedí un audio y más información. Me mandó el audio y tenía una voz dulce, bien femenina. Seguimos hablando y me decidí: iría a verla a Talca.
Quedamos en que la pasaría a buscar por el sector de las rastras. Fui súper desconfiado, sin saber realmente a qué me estaba metiendo. Llegué al punto y de repente ahí estaba: una cabra de 20 años, como 1,70, pelo liso, hermosa, culona, blanquita, olorosa… algo increíble, en serio.
Se subió al auto, nos saludamos y nos fuimos a un motel. Yo le dije que conocía unos en Maule, pero ella se hizo la que buscaba y me dijo: “Mira, hay unos más cerca”. Terminamos en el Bahamas o algo así.
Por el camino iba más caliente que la CTM. Sentía su olor, le miraba la cara hermosa, el pelo y lo poco que se le veía del cuerpo. Llegamos al motel, se puso cómoda: una polera medio transparente que dejaba ver sus tetas y un calzón normalito de señorita, nada de colales.
La manoseé entera… las tetas, el culo, le comí la vagina mínimo media hora, le metí los dedos. Después se montó ella, la puse en cuatro, parados, misionero… y me corrí dos veces en las casi dos horas que estuvimos ahí.
En todo momento ella me decía “¿está todo bien?” con esa voz tan sensual y esa carita tan caliente, jaja.
Cuando se cumplió el tiempo, nos fuimos del motel, la dejé cerca del mismo lugar donde la recogí y fueron, sin duda, mis 100 mil mejor gastados de toda la scort vida.
Quedé con su contacto y ya quedamos de juntarnos de nuevo, porque la mina es adictiva. Es de esas que podrías presentar a tu mamá. No voy a dejar el número ni nada por aquí, obvio. Pero estoy seguro que más de alguien se va a topar con esta Trinidad de 20 años, estudiante universitaria de Talca.
No es promo ni nada parecido. Es algo que me pasó a mí en marzo de 2026. Solo para demostrar que sí hay minas ricas, de todos los gustos, ofreciendo servicios realmente premium. Y también para saber si alguien más ha tenido la suerte de toparse con ella por ahí.
Claramente no es del ambiente scort más heavy, pero sí debe estar familiarizada con el under.