La semana pasada fui a ver a Angela, luego de un tiempo alejado de los café de la gsc. Me perdí de su temporada en el zotano porque en el ipanema la actitud está más moderada (aunque me atrevería a decir que es generalizado eb este local, cuya fama es casi una analogía de todo lo que ha pasado con los ccp en el último tiempo).
La verdad es que está rica y mientras duró la bebida y el consumo, se bailó unos temitas con movimientos de miedo. El amigo espejo me permitió verle hasta las amígdalas jajaja! Sin embargo, no se bajó de la barra.
Para los que conocieron el ipanema, sabrán lo que digo. Mi conclusión: piola...