Estoy en desacuerdo con que uno es el culpable...la culpa en este caso es de los pacatos y doble estándar de la Muni: sabemos que en el Bahía no pasaba nada turbio y solo entran mayores de edad que, en teoría, ya han visto una tetita antes...¿para que van a molestar? nos querrán proteger de la lujuria y el pecado supongo, no sé por que le ponen tanto color.
Por otra parte el dueño del Bahía se dejó estar, seguramente por ser "buque insignia" de los cafés se sintió invulnerable pero bueno, ya fue...