¡¡¡ Qué fuerte, compadre !!!
Dos golpes bajos que sin duda están entre los más dolorosos que la vida nos puede dar.
Sobretodo la pérdida de un hij@: de seguro nada vuelve a ser igual después.
Master, si tiene más hijos, aférrese a ellos y dedique su tiempo a orientarlos por un buen camino. Nada más lo reconfortará de mejor manera; mal que mal, guiar el crecimiento de un vástago es el sentido de la vida, para eso estamos aquí.
Y si no los tiene, forme una familia de nuevo. En usted la paternidad ya fue sembrada, así que el no satisfacer esa demanda le producirá una sensación permanente de vacío.
Disculpe lo pragmático, pero las pateaduras de la vida me han moldeado así.
Un abrazo fuerte y manténgase firme.
muchas gracias estim, nada mas
salud