Cuando estaba haciendo mi tesis y lograba escaparme del Congreso Nacional o del Subterraneo del Archivo Nacional me dirigia como cuan huasito sureño al Baron Rojo en espera del Minuto Feliz, al final puro mito ni para mi cumpleaños habia promo, veia más colaless en el Archivo Nacional que en desparecido Baron Rojo.