No sé si será una buena actitud saludar a nuestro amigo Estokador69, pero de verdad no ha de tener idea de lo que se perdió, así como yo tampoco tuve idea de todo lo que me iba a encontrar en esta mágica visita.
Pero vamos por parte...
DATOS GENERALES
Templo = Masajes Huerfanos
Nombre= Fernandita (Mi nueva musa inspiradora) y Pamela ( un bombón hecho mujer)
Internet= Es necesario a estas alturas decir donde ?
costo= Premio Promo
Ubicación= Creo que no hay qúién no sepa
Fono= ...............
Recepcion = 7.0 como siempre (Me voy a terminar mal acostumbrando a tan buen trato)
NOTA SERVICIO
Nivel de Empotamiento = 90% , muy peligroso, y crece el porcentaje en cada visita
Apariencia en gral. = Ambas chicas guapisimas, Una Diosa morena y la otra una Musa Castaño
Contextura =7.0
Edad = Un Caballero nunca pregunta la edad
Estatura = 1.60 app
Cara = Pamela es muy linda, Fernandita, uffffff!!!!!
Voz = arghhhhhhhhhhhh
Besos = mmmmm
Pechos= La mezcla perfecta
Culito = Increíbles
Masaje = Estuve en el cielo sin morir
Oral = Nuevamente no fué necesario
Sangoloteo = me reservo
Atención= 10.0
Ambiente = Increíble
SENSACIÓN TERMICA:
Luego de darme cuenta de que era el ganador de tan magno premio, no pude más de ansiedad y hoy temprano llamé al templo, me atiende Marcela, cálida como siempre, y me dice que le vuelva a llamar en media hora, para concertar todo.
Un par de cafés, en mi mp3 sonaba la romántica "Black Sunshine" de Rob Zombie, vuelvo a llamar, todo listo y todo dispuesto, los nervios comenzaron a invadirme, la curiosidad me corroía. Decido subir por las escaleras, me detengo paralogizado frente a la puerta, pulso el timbre y ¡ya!, los dados estaban hechados.
Marcela me recibe, me lleva a la oficina "mientras las chicas preparan todo", y conversamos amenamente.
De reojo puedo divisar una figura maravillosa, al girarme mis ojos se deleitaron con la deliciosa sonrisa de Fernanda, quién me saluda y dice "Llevelo al box más chico", Mi corazón comenzaba a latir más fuerte. Una vez adentro, me dan la bata y las chalitas y me lleva a la ducha, allí me dice "Marcel te va a venir a buscar, mientras te duchas, nosotras nos vamos a preparar para tí" a esa altura estaba erizado por completo. Termino de ducharme, suena la puerta y Marcela me lleva al box más grande, me abre la puerta y me despide con un "Suerte".
Señores lo que estaba ante mis ojos, me hicieron sentir un tipo afortunado, Velas encendidas, amba camillas juntas, pétalos de rosas rojas inundaban cada rincón de aquel paradisíaco rincón.
Puedo ver a Pamela, una musa preciosa, cabello castaño, piel caramelo, sonrisa atrayente, figura inquietante. A su lado Fernanda, sonrisa dulce y perturbadora, Morena, Piel canela, con una figura infartante.
Me tiendo sobre la camilla, Fernandita se hace cargo de mi espalda y Pamela de mis piernas.
Untan sus manos suves y tibias en aceite y comienzan a darme un masaje verdaderamente notable.
Pamela, pulsaba cada centímetro de mis extremidades inferiores con la fuerza justa, la delicadeza perfecta, la suavidad que cualquiera pude desear. En tanto Fernada, La Diosa Fernanda, recorría mi espalda y mis brazos, cada cierto rato su pelo rizado húmedo rozaba mi piel, como diciendome "vamos, no te duermas, que estamos acá".
Después de un rato siento que Pamela se sube a la camilla, y al roce de nuestros cuerpos pude percatarme que se había desprendido de sus pantalones, Fernanda acariciaba mi cuello, y mis manos dolían de ganas por recorrer su cuerpo lentamente.
Se quita la parte superior de su uniforme, y se descubren ante mi una lenceria negra, que conjugaba perfectamente con su piel morena, deliciosamente suave, tremendamente perturbadora.
Los Sonidos de "Me voy a quitar los pantalones" y "Dese vuelta" sonaron al unisono, Fernanda a mi Izquierda y Pamela a mi derecha, ambas se quitan el brassiere. Dos angeles desnudos frente a mi, Fernanda me estremecía a cada caricia, mis manos no descansaban en su cuerpo, mi pecho sentía la dulzura de sus pechos tiernos, suaves, maravillosos. Pamela en tanto, tomaba con sus manos mis ganas y la acariciaba suave y excitantemente. Levante un poco la mirada y absorto puedo deleitar mi visat con sus senos voluptuosos y suaves.
Fernanda comenzaba a besarme suavemente, y entre caricias y respiración agitada nuestras bocas de unieron en interminables y profundos besos, húmedos e inquietantes, dulces y tiernos. Mis manos no daban más, casi pedían tregua, entre tanto mi zona podía sentir la humedad de Pamela, quien poco a poco alcanzaba mi rostro y casi con desesperación nos besamos interrumpiedo casi el latir de mi corazon.
Nos sentamos, mientras mi boca bebía el nectar directamente de la flor, mis manos no cesaban de acariciar a Fernanda y de sentir los senos de Pamela.
Muchos besos salieron de mí, muchos más fueron los que recibí, ambas musas junto a mí, sus caricias y sus cuerpos eran sólo míos. Los gemidos terminaron por apagar el sonido de la música, sentí que nuestros corazones latían cada vez más fuerte, Fernanda delicada y salvaje, no paraba de acariciarme y de besarme. Pamela hací lo mismo en otra zona de mi cuerpo.
Mis manos inquietas conquistaban la húmedad de sus ganas, y la explosión de placer me sorprendió con ambas manos en la humedad de cada Musa. Los Angeles cantaron a mi oído, y luego de caricias y más besos, sólo pude preguntar " Aún estoy vivo?"
Me quitan el aceite delicadamente, y me llevan a la ducha, vuelvo me visto, me despido de Pamela y Fernanda me lleva a la puerta, puedo verla frente a mi, enfundada en sus pantalones negor y me hace desear haber detneido el tiempo y poder tenerla desuda frente a mí nuevamente.
Me despide ofreciendome su boca, cortando mi respiración con un beso memorable, sorpresivo, sensual, excitante, volviendome loco.
No puedo espera a volver a verla nuevamente.
VOLVERIA? No cabe duda