Totalmente de acuerdo, quien entrega el servicio debe encargarse de dejar al cliente contento, dentro de los límites del respeto. Son cosas distintas, pagar no te da derecho a tratar a alguien como el culo; que opten por tu servicio no te da derecho a atender con cara de culo.
Y la pecosita sí, tiene un genio bien corto, aunque no me atiendo con ella desde que partió, antes que la oficina se llamara así.