Con permiso, vengo llegando... para mi gusto, ya que peino alguna cana y se me està vaciando el lider..., será bueno que las doñas, al menos las treintonas dejaran de ser tan ridiculas y ñoñas, la verdad es que llegan llenas de traumas pelotudos. Una pasadita al psiquiatra no les vendrìa mal (obvio que hay excepciones)