Tengo hartas historias, pero creo que la que más me dejó pa la caga fue esa wea que está en Paicavi. Un día esperando que me abrieran me encontré con una amiga de años y tuve que decirle que estaba esperando la micro. Hasta me subí y todo. Después volví al rato con cariñosa.
Tuve una sugar a la que llevaba para la casa. Yo subarrendaba las piezas a semi-conocidos y uno de los wns me preguntaba siempre por la chica. Claramente cachaba que había algo raro.