Estimados estokadores:
Después de mucho, mucho tiempo de no participar activamente en este foro, quisiera relatar mi reciente experiencia con Mili, milf madura de nacionalidad venezolana. He aquí la tabla de rigor:
Nombre = Mili
Edad = +40
Internet= Chimbis
Mili 967536139, soy una milf exquisita con un cuerpo de lujo y muy caliente. | Chimbis
WWW.CHIMBIS.COM
Hola, me llamo Mili y soy una escort deliciosa de regreso a tu ciudad. Tengo un lindo cuerpo de curvas excitantes y estoy ansiosa por complacerte....
Costo= 50 mil (anal incluido)
Nacionalidad = venezolana
Ubicación= Quillota centro
Lugar= casona con más chicas
Tipo= independiente
Conserje= no
Fono=en en link
Horarios= full (8 a 23 hr)
Comunicacion: por wsp....responde rápido y conciso
Notas servicio:
Nivel de Empotamiento= peligroso, pero soy veterano en estas guerras
Estatura = 1,60 app
Contextura = 6.5 ,tiene un cuerpo hermoso y muy bien mantenido para su edad
Cara = 6. Me agradó, pero para gustos...colores.
Nivel de Photoshop= 0% es ella
Trato: respetuosa y muy amable
Besos = 6,0 al principio piquitos, pero en el fragor de la batalla nos dimos algunos besos con lengua
Tetas = 7,0. De mi total gusto. Las tiene hermosas, de tamaño medianas a grandes y muy bien cuidadas
Culo = 6,5 Otra parte de su anatomía que se destaca...Uno que es culoadicto sabe apreciarlo
Pussy = 6,0 sin olores, mojadita, pero faltó depilación (aunque prácticamente no incursioné por ahí)
Mamon =6,0 con condón. Tampoco la dejé que incursionara mucho por ahí, pero cumplió.
Movimientos pélvicos = 5,5 No pudo demostrar su pericia en movimiento ni su flexibilidad, porque más bien no variamos mucho en posiciones
Calidad de sonido= 6,0 Fueron más que nada susurros y jadeos de parte de ambos, pero creo que yo hice más escándalo
Anal = 7,0. Maestra, sabe manejarse y creo que lo disfruta
Ambiente = 6,0. Pieza amplia, ordenada, con una cama grande, lo cual se agradece. Sin baño privado, ni estufa o calefactor, pero que finalmente no nos hizo falta, je je.
Atención= 7,0 Amable, simpática, respetuosa
Promedio Final = no tengo calculadora a mano, pero al ojo 6,5
A Mili le había estado siguiendo la pista desde el año pasado, cuando la vi publicada por primera vez en Chimbis Valparaíso (creo que todavía hay un tema abierto sobre ella en este foro). Pero todas mis planificaciones para ir a visitarla se arruinaban porque de repente dejaba de publicarse y ya no estaba en el Puerto. Y después de un tiempo reaparecía brevemente y se esfumaba otra vez. Era un target escurridizo. Hasta que un día, después de mucho tiempo, reapareció, esta vez en Chimbis Quillota. No podía dejar pasar esta preciosa oportunidad, así que arreglé todo en el trabajo, coordiné con ella por wsp un viernes en la mañana, muy temprano. La espera fue corta, y a las 8:15 ya estaba recibiéndome la musa venezolana, con un besito cuneteado de rigor y vestida muy sexy con un corset negro, medias caladas del mismo color y calzando tacones tipo aguja, lo cual la hacía ver más alta en apariencia. Agradecí para mis adentros que fuera la misma de las fotos publicadas: una mujer madura con un cuerpo absolutamente deseable.
Luego de las presentaciones de rigor, y de pagar por sus servicios, entramos en acción. Después de un breve franeleo, Mili se subió a la cama y puso su busto, de pie frente a mí, liberándose el corset y dejando ante mi vista sus suculentas tetas, las cuales no me demoré en chupar y lamer, luego se giró, y siempre de pie sobre la cama, expuso su hermoso trasero ante mis ojos, que manoseé y besé a placer.
Después de un rato, ella me invitó a sacarme la ropa y subir a la cama. Allí nos encontramos desnudos (ella casi, porque se dejó puestas las medias) y acariciándonos con afán. En un momento bajé a saborear su pussy , el que ya lo tenía bastante lubricado. No me detuve ahí mucho tiempo, porque quería penetrarla de una vez. Mi compañero de mil batallas ya estaba erecto y listo para hundirse en las profundidades de Mili, pero ella quería agasajarme con un mamón antes del primer contacto. Aplicó condón, succionó el miembro y lamió escroto y testículos, y mientras lo hacía le dije que quería vaciar mi semen sobre su cuerpo. Me dijo que no hacía facial, pero sí en cualquier otra parte de su cuerpo. Le pedí hacerlo en sus tetas. Dejó de chupar el pene y se lo introdujo en la vagina cabalgando como vaquera sobre mí, Al poco rato sentí que iba a explotar. Se lo dije, ella se retiró, se acomodó en la cama, afirmó sus tetas con ambas manos en dirección a mí, mientras yo me sacaba rápidamente el condón y le apuntaba, masturbándome lo suficiente para lograr la eyaculación en un potente y exquisito orgasmo que acompañé con exclamaciones de verdadero placer. Derramé abundante “leche “ sobre sus tetas, que ella se encargaba de mostrarme como un verdadero trofeo mientras me decía palabras calentonas y tiernas. Agotado, me tendí de espaldas, y Mili se apegó a un costado mío, acariciándonos mutuamente. Luego de un rato, la fría mañana nos obligó a taparnos con el cobertor para abrigarnos. Desnudos bajo la manta, cara a cara, conversamos de lo humano y lo divino. Me encanta culear con mujeres inteligentes, educadas y con tema de conversación, y mejor aún si tienen un cuerpo armonioso que saben usar para el placer. Toda esa combinación me excita más. Pero quería aprovechar esa hora con Mili, así que le pedí que se diera vuelta dándome la espalda, para apretarme a ella, presionando su culazo con mi pene nuevamente erecto. En esa posición comencé a acariciarle la vulva. Ella, también excitada, me pidió que la penetrara nuevamente, así que apliqué condón otra vez y le metí el pene en la vagina desde atrás, mientras Mili abría un poco la pierna derecha para favorecer su entrada . Fue una penetración profunda, deliciosa y acompasada, mientras mi mano no sólo acariciaba su vulva, sino que también introducía dedos en su vagina, a petición expresa de Mili. Al rato, cambiamos a cucharita, diciéndonos cosas más subidas de tono, aumentando los niveles del goce mutuo. Finalmente, Mili me preguntó si estaba listo para probar su colita. Por supuesto, le respondí. No lo había olvidado. Entonces, aplicó lubricante en su ano y dirigió mi pene con sus dedos hacia el orificio, que introduje al principio delicadamente, pero una vez por completo adentro, comencé a bombear con más fuerza a la par que escuchaba los quejidos de Mili como respuesta a la penetración anal. Fueron largos minutos sometiéndola por el “camino de tierra”, en modo cucharita, y luego yo sobre ella acostada de guatita, bombeando y bombeando. Fue una de las mejores penetraciones anales que he hecho, gracias a la exquisita disposición de la mujer con la que estaba gozando.
Quería explotar por segunda vez al interior de ese culo rico, pero lamentablemente no pude conseguirlo ya que soy de largo aguante. Mili también quería que me pasara, pero ya me había excedido en treinta minutos la hora acordada. Nos vestimos, no sin antes pedirle un recuerdo de esa experiencia maravillosa con ella, a lo cual accedió sin ningún atado. Me acompañó a la puerta y me dio un beso de despedida al salir. Yo me fui de esa casona más feliz que perro con pulgas. ¿Volvería con ella? Ya estoy juntando plata para ir a verla antes que desaparezca nuevamente.
Saludos, estokadores.