Todo empieza cuando le pregunto, Siri muéstrame las RRSS de algunas chicas escorts que conozco y empiezo a chusmear. La verdad estás minas andan con tipos onda; aquí te las traigo peter o cumas o abbath y yo que soy ingeniero es como que no, también los playlist de los WhatsApp y el tiempo, sumando todo eso, me mande donde las chamas.
En el primer intento no estaban disponible, volví y me atiende la recepcionista parecida a la talía pero sin poto y sin tetas y más cuadrada, el mismo caracho de talía o sea no me gusta, me presentan a todas y se ponen a cantar, entre mí me decía está minas sí que tienen actitud, decía esto se ve bueno, ya que no tan buenas que le pongan actitud por lo menos, mientras cantaban me estaban dando ganas de elegirlas a todas, lo mejor fue el canto de las chamas, todo entro por ahí y fue donde me sentí tentado, me tomé mi tiempo para elegir, lo único que me dijo la recepcionista la hora 25.000, fui con una y después con otra, sus bailes y sus toqueteo, NO LA PUSE, me contaron del tema de que se drogan y una que otra cosa.
Pase por el otro cahuin de las venezolanas y estaba abierta la puerta y me mande, el mismo cahuin donde pedí la presentación y me fui, me freno una gordita que estaba por cruzar ya que al frente venden comida venezolana más allá había otra chama que el novio le estaba pintando los monos, todo en buena sí nada de escándalos, se acercaron las dos no de buena forma, les dije esta abierta la puerta, me dijieron si entraba o no, le dije que no, lo que me llama la atención que el tipo vaya donde la mina trabaja, se vienen las telenovelas venezolana .
Le dejó un video que como algunas sacan cuentas.
Por mi parte no vuelvo por esos lugares, no da.