Note un muy obvio cambio de dueño cuando volví en agosto a este café, mis quejas sobre la nueva versión del blacks es la misma de siempre "colocan personal que trabaja de mala gana, que aleja a los clientes la primera visita en vez de engancharlos" pero tienen algo muy bueno a Guiselle que te atiende con mucho amor sin importar lo que le pase a ella. Fuera de ella y una mas que atiende como los dioses es la única razón por la cual vale la pena ir. Y ojo con otra cosa importante no vayan los jueves ni viernes con expectativas de buena atención sobre todo después de las 18:00 los viernes muy pocas atienden con ganas (lo defiendo pero si uno atiende publico "debe tragarse sus problemas mientras esta con ellos, aunque suene injusto).
Ojala el nuevo dueño deje trabajando ahí a quienes disfruten el trabajo no a quienes trabajan a regañadientes, que al final solo alejan a los clientes y en resumen el cafe mejoro al 100% en lo atrevido pero sigue igual en la mala atención de algunas.