Con todas estas zorras, por lo putas y astutas que se han vuelto, estimo que lo mejor que le podría pasar a Punta Arenas en el ámbito puteril, sería que alguien se instale con una verdadera casa de putas, al estilo de antaño como, la María Teresa, La Casa de Piedra y varias más.
Allí la cabrona tiene el control de las "niñas" además, se reserva el derecho de aceptar y tener la mejor mercadería, ¡fuera de ser un lugar donde se pasaba la raja!
Recuerdo una que fue memorable en Osorno, "El Elefante Blanco", estuvimos en una campaña de trabajo en esa zona y en patota, todas las noches, ¡nos íbamos de zafarí!
¡Al final, uno terminaba siendo parroquiano y sobrino íntimo de la Tía. ¡Al extremo, que te avisaban cuando llegaba mercadería nueva y te reservaban hora!
Como no va a haber algún(a) inversionista, que se atreva emprender en estas condiciones, donde las putas trabajando independientes, te hacen cagar y te esquilman hasta el último peso.
Con una competencia así, las maracas independientes tendrían obligatoriamente que mejoras su atención y regular sus precios.