De acuerdo, no hay forma de evitar el contagio en un acto sexual. Ni perrito sin besos ni mamadas, ni nada. Sorry, califas.
Durante la explosión social, me contaba una musa, en vez de bajar las visitas de clientes, aumentaron. Parece que el peligro tenía un efecto de calentura sexual. Esperemos que no sea el caso con la pandemia. A aguantarse las ganas.