No deja de ser interesante este local, dado su diversa "paleta de colores" ofrecida.
Variedad de contextura de las niñas (desde XS a casi L), con un factor común de buena y cordial atención (según se puede observar).
Al parecer, el dueño se dio cuenta que es un error dejar el concepto de atención al cliente al libre capricho de cada niña, y me parece que ha querido marcar una interesante diferencia con la competencia, instruyendo a sus personal en este sentido.
Tal vez sólo sea una ilusión mía, o quizás es lo que me gustaría que fuera, ya que no obstante lo señalado, más de una vez he visto que alguna lo olvida.