Estimados colegas:
Qué esta ola de clausuras haga reflexionar a los dueños para que no incurran en faltas (laborales, tributarias, sanitarias, etc.).
Y en cuanto a las conductuales, deben ser como los entrenadores de fútbol y aconsejar a las niñas a no pasar el límite y jugar al filo del reglamento.
Creo que, de una u otra forma, la interacción puede darse, sin embargo, hay que conocer las palabras prudencia, sigilo y delicadeza.
Suerte para nuestra querida industria.