Hace mucho me atendí con una rubia de buenas gomas, buen culo, duro, de cintura no muy estrecha, pero en general se veía rica, de esas minas como cototas, después de haber hecho toda la pega y haber sudado como cerdo, yo en la despedida, yo vestido y ella con su tenida de combate, conversando realizando la despedida, dando las ultimas corridas de manos, me acompaña a la puerta, estábamos en un motel, y ella me comenta que es exhibicionista, así que se pone a bailar en la puerta yo me coloco a tras de ella y comienzo a perrear (punzetear) se veía tan rica, con el culo parado, que el nene reacciono al toque ya quería de nuevo, la mina solo se rió.