No realizaré la tablita correspondiente pues ya existen varias y la mía seria redundante.
Ya son varias las oportunidades en las que disfrute de la atención Vrinda, en esta oportunidad pasaron un par de semanas desde la última que la fui a ver, para mi sorpresa, hubo algunos cambios agradables y para bien en sus instalaciones, pero sin duda esto no es lo más relevante. Lo realmente importante es la calidad de atención de esta preciosa mujer, sin duda alguna, sus masajes son de los mejores que he podido tener a lo largo de estos años y más aún considerando la zona, que en mi experiencia está colmada de ofertas mecánicas y frías, dignas de un sofá masajeador, sin embargo este no es el caso de Vrinda.
Cada visita parte con una atención muy cordial y cercana, no solo se trata de una masajista más, su carácter dulce y profesional te hace sentir en plena confianza y comodidad, como si estuvieras compartiendo con una amiga.
Ya dentro del contexto de la atención, sus masajes parten de manera suave, con la presión y técnica necesarias para que uno se sienta entregado a sus suaves manos, las que te hacen sentir acariciado y te llevan a un trance de relajación para luego de un tiempo, sin uno darse cuenta y sin duda esperandolo, ella se despoja de su uniforme y en una muy sensual lencería se acomoda sobre la espalda baja y empieza con un verdadero masaje descontracturante, de esos que no dejan nudos y que después de un rato hacen que hombros y espalda dejen de sentirse tensos. Es un deleite ver sus atributos físicos por el espejo, todo ese pequeño pero hermoso cuerpo haciendo una combinación de masajes y caricias, acompañados de una grata conversación.
Con la espalda ya totalmente relajada y luego del espectáculo en el espejo, llegó el momento del masaje en el lado frontal del cuerpo, nuevamente sus manos fueron artífices de caricias y masajes que recorrieron mi pecho, brazos y piernas generando una genial sensación de relajación, sin duda, poder ver su escultural cuerpo mientras me realizaba el masaje hizo que la experiencia fuera completa.
Como lo había mencionado, visitarla ya se me hizo habitual y al menos en el corto plazo no tengo considerado dejar de visitarla pues sin lugar a dudas es la mejor masajista que he visitado y volver a hacerlo siempre es un placer.
No esta por demás mencionar que no se encontraran con cualquier masajista, se trata de una mujer que por su nivel de carisma, belleza y profesionalismo es altamente enviciante y adictiva.